El empate entre Guaraní y 2 de Mayo terminó siendo un espejo bastante fiel de lo que ambos equipos vienen mostrando en el Torneo Apertura; muchas intenciones, pero poca contundencia para plasmar en el marcador.
El Aurinegro hizo lo que el contexto le pedía. Asumió el protagonismo, manejó la pelota por momentos y encontró la ventaja en una acción desafortunada de la defensa rival; en una presión alta que derivó en un error y posterior gol de Ramírez con el arco en blanco. Sin embargo, esa superioridad nunca terminó de consolidarse. Guaraní insinuó más de lo que concretó, dejando siempre la sensación de que el partido estaba abierto.
Ahí es donde aparece el mérito de 2 de Mayo. Ya en la complementaria, sin grandes pasajes de dominio, el equipo visitante resistió y aprovechó su momento cuando lo tuvo. La igualdad llegó gracias a un buen remate de afuera del área de Acosta, que sin dudar sacó un derechazo desde la medialuna, colocado, inatajable para el arquero.
Así, dividiéndose un tiempo para cada uno y con chances desperdiciadas frente a ambos arcos, finalizó el juego pendiente del Apertura que no tiene asteriscos. Un empate para completar el calendario, que no ayuda en demasía a ninguno de los dos.
Guaraní, de esta forma, llega a los 14 puntos en el escalafón, mientras que 2 de Mayo acumula uno menos, ambos en la parte baja de la tabla.


