Un deporte que viene creciendo a pasos agigantados en nuestro país es el balonmano, con torneos memorables en territorio nacional e incluso presencia en Mundiales de diferentes categorías, desde las menores hasta las mayores.
Una buena forma de explicar esa gran evolución son los Nacionales, como el que culminó hace un par de días en la Arena SND. Un torneo que reunió a los mejores exponentes de las dos ramas, para defender las camisetas de sus respectivas ciudades, y que contó con un nivel de juego superlativo; con partidos espectaculares y tensión al máximo en cada uno de ellos.
Allí, las selecciones de Caaguazú y Amambay volvieron a elevarse como monarcas en masculino y femenino, respectivamente. Aunque el camino no fue sencillo, supieron sortear a los rivales, el cansancio acumulado por los días consecutivos de partidos y la normal presión de este tipo de certámenes para conquistar nuevamente dichos campeonatos.
Los madereros consiguieron así su sexta estrella, venciendo en el último partido de la jornada final a Encarnación por 31 a 24 y, al mismo tiempo, truncando el sueño de los sureños que buscaban su primer cetro en la rama varonil en mayores. El jugador Nelson Martínez del hexacampeón fue el MVP de la competencia.
A nivel global este fue el cetro número 16 para los verdes (diez femeninos y seis de varones).
En el juego por el tercer puesto, Villa Hayes batió a Amambay por solamente cinco tantos en un partido que tuvo muchos gritos de gol (43 a 38).
Pasando a las damas, Amambay esta vez sí le ganó a Ypané, tras empatar en la etapa preliminar, y lo hizo en el momento justo, en el partido por el título. El resultado fue de 27 a 22 y representó la quinta conquista para las pedrojuaninas.
También subió al podio Fernando de la Mora, que ganó invicto la primera etapa, pero fue batido por las campeonas en las semifinales. La aurirrojas derrotaron en el juego por el tercer puesto al combinado de Paranaense por 36 a 28.
De esta manera, culminó otro Nacional en la categoría mayor del balonmano paraguayo que pasó con mucha intensidad, nivel de juego y grandes emociones.


