Ciencia y Tecnología

La UE presiona a Meta por vetar asistentes de IA en WBS 2026

Bruselas elevó la presión sobre Meta por el “cerrojo” que, desde hace cerca de un mes, impide que asistentes de inteligencia artificial rivales opere…

| Por La Tribuna
Hand holding a green paper phone icon El problema se concentra en los proveedores de inteligencia artificial, como los populares chatbots que compiten con Meta AI, el servicio de la compañía americana que a partir del 15 de enero de 2026 se ha visto expulsado del uso de WhatsApp Business Solutions (WBS).

Bruselas elevó la presión sobre Meta por el “cerrojo” que, desde hace cerca de un mes, impide que asistentes de inteligencia artificial rivales operen dentro de WhatsApp. La Comisión Europea considera que el cambio aplicado en WhatsApp Business Solutions (WBS) —anunciado por Meta en octubre— puede vulnerar las normas de competencia y ha dejado abierta la puerta a intervenir de forma inmediata.

La Tribuna. El punto de fricción es el mercado emergente de los asistentes de IA de uso general: chatbots como ChatGPT y otros servicios que compiten con Meta AI. A partir del 15 de enero de 2026, esos asistentes dejaron de poder participar en WBS, la capa empresarial de WhatsApp que muchas compañías utilizan para automatizar atención al cliente, ventas o reservas. Para la Comisión, esta política amenaza con cerrar un canal clave de distribución y con alterar la competencia en un sector que crece a gran velocidad.

El Ejecutivo comunitario abrió a comienzos de diciembre una investigación en profundidad y, ahora, advierte que podría imponer “medidas provisionales” para evitar que el nuevo diseño cause un “perjuicio grave e irreparable” en el mercado mientras se resuelve el expediente, “sin perjuicio” de la respuesta de Meta y de sus derechos de defensa. Es una herramienta excepcional. Si el daño a la competencia sería difícil de reparar esperando el final del proceso, Bruselas puede ordenar cambios temporales para preservar la situación competitiva. El objetivo es que Meta ofrezca concesiones equivalentes, reabriendo el acceso de competidores mientras la Comisión decide si hubo abuso de posición dominante. En su comunicación, la Comisión habló de una “necesidad urgente” de actuar por el riesgo de que la conducta genere efectos de bloqueo que persistan incluso si, más tarde, se declara ilegal. Esa urgencia es la que abre la vía de las medidas provisionales, poco habituales pero previstas en el derecho de competencia europeo.

Según la Comisión, la conducta de Meta corre el riesgo de “crear barreras a la entrada y a la expansión” y de marginar de manera irreversible a competidores más pequeños. El foco no está, en cambio, en empresas que usan IA como componente secundario. Por ejemplo, si un restaurante gestiona reservas con un bot en WhatsApp que incorpora IA, podría seguir utilizando WBS. El problema —sostienen los reguladores— aparece cuando el asistente generalista de un tercero es el corazón del servicio que una empresa ofrece en la plataforma.

Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva responsable de Competencia, defendió la actuación europea al subrayar que la IA está aportando innovaciones a los consumidores y que ese dinamismo exige “proteger la competencia efectiva”, evitando que plataformas dominantes aprovechen su posición para obtener ventajas desleales. Meta, por su parte, replica que la Comisión hace una lectura errónea: sostiene que WhatsApp no es un servicio de distribución o intermediación para asistentes de terceros y que la actualización responde a cómo se prestan los servicios empresariales dentro de la app.

La advertencia europea viene acompañada del recordatorio del arsenal sancionador. De acuerdo con Bloomberg Línea, las multas por infringir las normas antimonopolio de la UE pueden alcanzar hasta el 10% de los ingresos anuales globales, aunque rara vez llegan a ese nivel. Los reguladores también pueden ordenar la suspensión temporal de prácticas sospechosas, y esas decisiones pueden impugnarse ante los tribunales del bloque, con sede en Luxemburgo.

El caso se cruza, además, con un contexto político sensible. Bloomberg Línea señala que el pulso con Meta puede reavivar tensiones con la administración de Donald Trump por la regulación europea sobre tecnológicas estadounidenses. La Casa Blanca ha criticado repetidamente estas normas, presentándolas como un “impuesto” a empresas de Estados Unidos o como ataques a la libertad de expresión. Ribera insiste en que el debate no es político, sino de funcionamiento de los mercados y protección del consumidor.

Con la investigación en marcha, Meta deberá responder al pliego de cargos y, en paralelo, convencer a Bruselas de que no es necesario activar medidas cautelares. Si la Comisión concluye que el bloqueo en WhatsApp consolida una ventaja indebida para Meta AI, el desenlace puede ir desde compromisos que reabran el acceso a terceros hasta sanciones y órdenes correctivas que reconfiguren cómo se integra la IA en la mensajería más usada de Europa.

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