El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl de Bad Bunny sigue teniendo repercusiones. Mientras la especialista en reggaeton Patricia Salinas destaca su mensaje panamericano de paz, congresistas republicanos pidieron multar y encerrar a Bad Bunny y a ejecutivos de la NFL y de la NBC.
Ciudad de México y Miami (EFE). “God Bless America”, declamó Benito Antonio Martínez Ocasio durante el espectáculo de medio tiempo más visto del Super Bowl, y con esa frase Bad Bunny nombró todos los países del continente “resignificando” estas tres palabras en una “bendición” para territorios latinoamericanos como México, marcados por el “discurso de odio” del presidente estadounidense Donald Trump, según dijo a EFE la experta Salinas.
“Desde nuestra ‘casita’, los mexicanos nos emocionamos al escuchar esta frase (God Bless America) tan ‘gringa’ —que recae sobre nosotros y es utilizada para diferenciarnos— en una reivindicación a todos los países que integran el continente”, explicó Patricia Salinas, sobre una región mayoritariamente “católica y espiritual”, especialmente entre la comunidad migrante atacada por Trump.
Para la autora de “Vamos pal perreo” (2020), Bad Bunny logró en la era de la velocidad informativa y la rivalidad política de EE.UU. con Latinoamérica, la atención —a lo largo de 13 minutos— de 135.4 millones de espectadores con un mensaje “antagonista” al mandatario republicano basado en la “unión”, “Together We Are América”, impreso en un balón de fútbol.
Además, apuntó que el puertorriqueño consiguió con un “baile inolvidable” en español devolver al ciudadano de pie heridas sociales compartidas en la región, como “el racismo, el clasismo, el colonialismo, la escasez de recursos, el desempleo”, que actualmente han sido “politizadas” por personajes.
Del baile a la protesta
Salinas señaló que el fenómeno del reguetón de “género a cultura musical”, como ocurre también con el k-pop, lleva más de 30 años “gestando su éxito en un mismo idioma, el español”, a diferencia de las barreras que enfrentaron artistas del pop latino como Ricky Martin (1971), quien para “internacionalizar” su música tuvo que cantar en inglés.
“La música está redefiniendo las palabras en el ámbito político —como cuando Trump intenta llamar Golfo de América al Golfo de México— lo que además le da un valor al español y logra que las generaciones más jóvenes, sobre todo hijos de migrantes latinos, estén más motivados a aprenderlo”, resaltó.
La “cultura musical” en boca de políticos
Salinas explicó que en el ámbito de la cultura, la música está “adquiriendo el poder” de estar en boca de Trump o la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, porque detrás de un género ya “hay agrupaciones organizadas de millones de personas” que “mueven la conversación y la tendencia política de un país”.
Congresistas piden multas y encierros
Congresistas republicanos pidieron a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos "multar" y "encerrar" a Bad Bunny y ejecutivos de la NFL y NBC, al argumentar que el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl incluyó groserías e "innombrables depravaciones".
El congresista Randy Fine demandó sanciones al considerar "ilegal" el espectáculo porque, según él, incluyó palabras que traducidas al inglés ameritarían suspender la transmisión, además de "toda la otra desagradable suciedad pornográfica" del espectáculo.
"Estamos enviando una carta a Brendan Carr (presidente de la FCC) para pedir acciones dramáticas, incluyendo multas y revisión de licencias de transmisión contra la NFL, NBC y 'Bad Bunny'. Enciérrenlos", expuso el legislador por un distrito de Florida en sus redes sociales.
Los llamados reflejan la creciente indignación de los republicanos contra el medio tiempo de Bad Bunny, al que el presidente Donald Trump llamó "uno de los peores de la historia" y una "afrenta a la grandeza" de Estados Unidos.
Carr, el presidente de la FCC, ha pedido en el pasado a los medios alinearse a la Administración, como en septiembre de 2025, cuando advirtió de medidas contra ABC, incluyendo revisar sus permisos, si no castigaban al comediante Jimmy Kimmel por sus comentarios sobre el asesinato del ultraconservador Charlie Kirk.


