Arte y Cultura

El Grammy más combativo contra el gobierno del presidente Trump

Desde el poderoso discurso del puertorriqueño Bad Bunny a la arremetida de Billie Eilish, o los constantes dardos del presentador de la gala, el come…

| Por La Tribuna
Programa televisivo: 68.ª edición de los premios Grammy Bad Bunny aprovechó el escenario del Grammy para condenar al ICE y también se expresó en contra del odio y a favor del amor.

Desde el poderoso discurso del puertorriqueño Bad Bunny a la arremetida de Billie Eilish, o los constantes dardos del presentador de la gala, el comediante Trevor Noah, la 68.º edición de los Grammy será recordada como una de las más combativas contra el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.

Los Ángeles, Estados Unidos (EFE). Las primeras señales de ese malestar contra el gobierno comenzaron en la alfombra roja, con artistas como Billie Eilish y su hermano Phineas, Justin Bieber y su esposa, Hailey Bieber, o la estrella estadounidense Lady Gaga posando ante las cámaras portando un prendedor en blanco y negro que rezaba “ICE Out” (“Fuera ICE”).

Eilish, una de las voces de la industria más feroces contra Trump, aprovechó el momento en el que se coronó con el Grammy a mejor canción para defender a las personas migrantes en EE.UU.: "Nadie es ilegal en tierra robada... Que se joda el ICE", manifestó.

Su premio fue una de las sorpresas de la noche al coronarse con el Grammy a canción del año, que reconoce a los autores de un tema, gracias a “Wildflower”. 

Pero la declaración de intenciones más explícita la ofreció Bad Bunny tras recoger el premio a mejor álbum de música urbana: "Antes de decir gracias a Dios, voy a decir fuera ICE", comenzó diciendo.

"No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos americanos", agregó en un discurso en el que llamó a hacer frente al odio que polariza cada vez más la sociedad.

El puertorriqueño sumó tres gramófonos más a su trayectoria al también alzarse con los premios a mejor álbum de música urbana y el de mejor interpretación de música global con “EoO”.

Bad Bunny expresó que el odio "solo genera más odio".

"Lo único más poderoso que el odio es el amor; entonces, por favor, necesitamos ser diferentes. Si peleamos tenemos que hacerlo con amor, nosotros no los odiamos, amamos a nuestra gente y a nuestra familia", concluyó.

Bad Bunny había dejado entrever sus intenciones durante la gala en una conversación previa con Trevor, otro de los grandes protagonistas de la noche por sus ácidos comentarios sobre la situación del país.

El comediante enalteció al puertorriqueño desde el inicio. "Benito, si las cosas se siguen poniendo mal en EE.UU., ¿puedo ir a vivir contigo a Puerto Rico?", espetó el presentador estadounidense, a lo que Bad Bunny respondió: "Trevor, tengo malas noticias para ti, Puerto Rico es parte de EE.UU.". "No se lo digas a esta gente (en referencia al Gobierno de EE.UU.)", agregó el comediante, haciendo reír al público.

Noah aprovechó cada momento para lanzar ataques contra Trump. En uno de sus monólogos digo algo especialmente ácido: "Desde que no está Epstein necesita una nueva isla para quedarse con Bill Clinton", dijo, en referencia a Groenlandia.

Bad Bunny logró un hito histórico en su carrera pero el artista más galardonado de la noche fue, por segundo año consecutivo, el rapero californiano Kendrick Lamar, quien con cinco premios superó el récord de Jay-Z como el rapero con más Grammy en la historia.

Lamar ganó el premio a grabación del año por “Luther”, su colaboración con SZA.

Por su parte, Lady Gaga amplió su legado al sumar dos nuevos premios a su ya larga trayectoria: el de mejor álbum pop vocal por “Mayhem” y mejor grabación de música dance por “Abracadabra”.

También Olivia Dean, ganadora al premio a mejor artista nuevo, celebró el legado de la migración en su discurso: "Estoy aquí como nieta de un inmigrante. No estaría aquí sin ellos", indicó.

“Soy producto de la valentía, y creo que esas personas merecen ser celebradas. No somos nada sin los demás. Muchísimas gracias", dijo la cantante británica, cuya abuela emigró de Guyana, tras recibir el gramófono de manos de Chappell Roan.

La cantante de “Man I Need”, que mezcla géneros como R&B, soul y pop, inició su carrera como corista en la escena soul londinense. Con el tiempo, su estilo suave y elegante, influenciado por el neo-soul y el jazz, empezó a destacar por sí solo.

Su reconocimiento en los Grammy se debe principalmente al impacto global de su segundo álbum, “The Art of Loving” (2025).

La gala dedicó gran espacio a las actuaciones: Bruno Mars y Rosé abrieron explosivamente con el pegadizo tema “APT”, seguidos por Sabrina Carpenter, quien transformó el escenario en un aeropuerto y, vestida de azafata, interpretó “Manchild”.

Por su parte, Lola Young no pudo contener la emoción al subirse al escenario para recoger el premio a mejor actuación pop en solitario por “Messy”.

Ca7riel & Paco Amoroso agradecieron la "segunda oportunidad" que recibieron al ganar el Grammy al mejor álbum de rock latino o alternativo tras la polémica que provocaron al quemar los Grammy Latino que obtuvieron el año pasado.

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