El Centro Cultural Popular La Chispa inicia sus actividades del año este jueves 29 de enero a las 19:00 inaugurando el ciclo de charlas “Arder en preguntas”, un espacio de discusión y debate sobre temas actuales y de relevancia cultural y política.
En esta primera edición sobre memoria, elecciones y territorio estarán presentes Paola Ferraro (socióloga, artista e investigadora social), Jessi Arias (activista social del Bañado Sur y candidata a concejal por Asunción) y Juanjo Pereira (cineasta, investigador y director del documental “Bajo las banderas el Sol”).
El ciclo se realizará un jueves al mes en El Teatrario (Garibaldi entre Palma y Presidente Franco), tratando temas urgentes en nuestra comunidad, y que también atañen a toda la sociedad paraguaya.
Para terminar la noche, habrá presentaciones en vivo de grupos musicales de la escena local y regional.
La programación va desde el folk rock psicodélico de Jagua Hũ y Mandi’o, la presentación de temas del proyecto en solitario de Paty Latorre, la música de fusión experimental de Nambi ku’i y la visita desde La Plata, Argentina, de Franco Licántropo, que presentará temas indie/folk.
Además, el 31 se retomarán los ya característicos sábados en La Chispa, con feria en la calle y música gratuita para toda la comunidad, siempre generando ese punto de encuentro diverso y permanente. Las actividades arrancarán desde las 17:00, con la presencia de cinco bandas de la escena del metal: Foe, Jatere, La sal de la tierra, Nüdo y Drakengard.
Desde el año pasado, La Chispa ha encontrado un espacio para desarrollar sus actividades a pocas cuadras de su emplazamiento original de Estrella y Montevideo. Frente al Teatrario, sobre la calle Garibaldi, se han desarrollado conciertos, ferias y obras teatrales que han tenido una buena aceptación por parte del público.
“Estamos trabajando en construir una nueva cuadra cultural junto al Teatrario. Nos sentimos cómodos y queridos en esta nueva cuadra, ya que la comunidad chispera sigue encendida y va más allá de un espacio físico”, nos comentó Sebastián Coronel.
En la última década, La Chispa ha sido un espacio de desarrollo de una cultura alternativa y divergente. Varios grupos de rock empezaron sus primeros toques en la tarima del centro cultural, cuando los recursos de producción lo permitían, o sobre el asfalto mismo de la calle, con una amplificación modesta, pero con toda la energía necesaria para expresar sus sentimientos. También artistas visuales pudieron mostrar sus trabajos, tanto mostrando sus cuadros o pintando las paredes de las casas con graffitis que convirtieron a la cuadra de Estrella entre Palma y Montevideo en un punto de atracción turística alternativa.
El lugar también ha sido un espacio para presentación de libros y de debates sobre temas de interés cultural o social.
Desde el año pasado, La Chispa ha encendido sus acciones en una cuadra solitaria, que solo tenía actividad en el horario comercial, convocando a los jóvenes con propuestas atractivas, de libre expresión, y que salen de los parámetros comerciales y masivos que el marketing puede dictar.


