Un buen día, a comienzos de los años ochenta, Luis Amado Solís dejó el rock y las orquestas, se pintó el rostro y se convirtió en el payaso Si No Sé. Generaciones de niños crecieron teniéndolo como animador de sus fiestas. Esta semana, Amado cerró el telón y se despidió de este plano, a los 71 años.
Luis Amado Solís era baterista. A mediados de los setenta integraba el Bimbo Trío, una de las orquestas de la época. Había aprendido música en el elenco artístico del Ministerio de Defensa. Cuando aún era niño, ingresó a trabajar en la Intendencia Militar, donde aprendió artes y oficios. Se hizo músico de la banda lisa. Cuando tenía 13 años fue a ver una función de circo en el club Atlántida. Por alguna razón, el baterista no estaba disponible y él entró a la arena para reemplazarlo. A los responsables del circo les gustó cómo actuó y le propusieron ir de gira hasta Villarrica.
Luis Amado, nacido en marzo de 1954, hizo de la música su pasión y su vida. No se perdía ninguna actuación de los grupos de la época. Fue una fuente muy valiosa para mi libro “Tengo un tema” porque tenía una memoria prodigiosa. Fue gracias a él que un día llegué a la casa de la familia Ríos, en Trinidad, y pude empezar a reunir los datos sobre la mítica banda de rock Los Rebeldes.
Aquella experiencia con el circo habrá calado hondo en su futura carrera como payaso, además de haber trabajado desde muy niño con el mago Nizugan en el elenco del Ministerio de Defensa. Amado participó en el disco de Cachito, el “niño” muñeco que Nizugan hacía hablar como ventrílocuo.
Y fue Nizugan el padrino de Los Payasos Si No Sé. Puso el nombre al dúo que creó Luis Amado con el trombonista Hugo Pérez, quien combinaba sus actuaciones con el Equipo 87 y las fiestas infantiles.
El dúo debutó en el show que ofreció el elenco del Chavo del Ocho, en 1981, en el Jardín Botánico. Pero aún necesitaban un éxito, que prendió un día que Amado escuchó a unos niños cantando “El elefante trompita”; no conocía la canción y les pidió que le enseñaran. Luego supo que era un tema que compuso el baterista argentino (¡otra casualidad más!) Tito Alberti, padre de Charly Alberti, baterista de Soda Stereo
La cancioncilla fue el primer éxito de Si No Sé. A partir de allí ya no pararon. Empezaron a ser contratados en los cumpleaños infantiles, llegando a tener nueve actuaciones por día en su mejor momento. Si No Sé llegó a grabar 33 materiales, entre casetes y CDs, el formato que se impuso en los años noventa.
Con los años, la fórmula fue decayendo. Los niños de los últimos veinte años ya tenían otros intereses, y Amado y Pérez ya eran figuras de la nostalgia. Además, la salud ya empezaba a pasar factura. En los últimos años, Luis Amado lanzó una nueva canción: “Hay que ponerse las pilas”, que era una manera de reinyectarse energía. Tras varias internaciones y recuperaciones, el payaso Si No Sé se entregó el jueves pasado.
Otra cosa, para terminar, no olvidemos que Luis Amado también fue un fanático del boxeo. Como miembro de la Federación Paraguaya de Boxeo, fue anunciador, cronometrista, jurado y comentarista de las transmisiones en las peleas. Pero esa es una historia que Pedrito García ya podría contar.








