“Filosofía para Nada”, un libro que invita a cuestionar nuestra relación con el tiempo, el ocio y la libertad en una sociedad que glorifica la productividad, será presentado mañana en el Auditorio Ruy Díaz de Guzmán de la Manzana de la Rivera (Ayolas 129), a las 19:30.
El libro reúne una serie de ensayos que cuestiona esa glorificación de la productividad que nos empuja a estar ocupados permanentemente. La obra, inspirada en la antigua escuela filosófica de Epicuro, propone un espacio donde los dogmas —sociales, políticos o culturales— se ponen en duda para dar paso a la búsqueda colectiva del conocimiento.
Los autores que participan de este libro colectivo son: Raquel Samudio, Federico González, Laura González, Ginno Agostini, César Fleitas, Marcela Achinelli, Viviana Insaurralde, Darío Sarah, Najeeb Amado, Carolina Roa, Walter Clemens, Guillermo Sequera, Patricia Lima, Sandra Ruiz Díaz, Ernesto Barrios y Walter Mers.
El libro incluye enlaces a canciones, en cada uno de sus capítulos y propone también un juego llamado Matar el Tiempo.
La compilación estuvo a cargo del psicoanalista Federico González, egresado de la Universidad Católica de Asunción y autor de los libros “Ciencia, droga y rock and roll” (Librería De la Paz, 2024), “Adicción Capital” (Arandurã, 2023) y “Relatos de pasillo” (2022), este último en coautoría con Carina Gómez Hernández.
La obra plantea preguntas urgentes: ¿Qué ocurre con nuestro tiempo libre?, ¿Sigue siendo un espacio auténtico de libertad o se ha convertido en una extensión de la lógica mercantil?, ¿Podemos resignificar el ocio como herramienta de resistencia?, ¿Es posible recuperar el valor del tiempo dedicado al simple ser, la contemplación y el disfrute? A través de estas reflexiones, el libro invita a repensar la tiranía del reloj y a ejercitar un pensamiento crítico más vivo y humano.
La obra en sí plantea al ocio como herramienta de existencia para pensar mejor. El solo hecho de parar es una forma de resistencia contra la lógica de la continuidad, el individualismo, el dinamismo excesivo y que el tiempo es dinero.
De cierta manera, este libro nace durante la pandemia del Covid 19, que al haber provocado un paréntesis en la vida, motivó a replantear varias cosas del cotidiano. Un espacio para repensar el sistema y analizar qué es necesario cambiar en la estructura.
El libro cuestiona la lógica del individualismo y el mercantilismo y a través de sus artículos propone formas de convivir con dicha lógica lo mejor posible.
Es también un llamado de atención a dejar de actuar “en piloto automático” y tomar consciencia de los actos de cada uno. Esa es una forma en que el ocio se convierte en una herramienta importante para conectarse con uno mismo.
Uno de los artículos trata el tema del trabajo home office, que ha invadido todos los espacios, y que fue una tendencia que se masificó durante la pandemia. La separación entre trabajo y el espacio privado de la casa fue eliminada en varios casos.
Hay artículos que plantean al ocio como la otra cara del trabajo, lo que indica que debe haber un equilibrio entre ambas áreas. Otros artículos critican esa premisa, como el que se refiere al ocio en la realidad campesina e indígena de nuestro país. Para el ambiente rural, el ocio forma parte de la vida, no como una contracara del trabajo, hecho que surge en la era industrial, con la lógica de las ocho horas de trabajo.
También se destaca la importancia del lugar público y su importancia para construir comunidad. Al no haber un espacio público adecuado para el juego, el análisis y el simple vínculo con las personas, los individuos buscan entretenerse en el espacio privado, sin vincularse con otras personas.
González está especializado en temas de adicción. En su libro “Adicción capital”, establecía las conexiones entre adicciones, política y capitalismo. En el libro sobre rock, ciencia y adicciones, planteaba una mirada diferente de la relación que existe entre las adicciones y el poder. Hace una crítica a la ciencia hegemónica y su supuesta objetividad e imparcialidad a la concepción biologicista y drogocentrista con relación a los consumos problemáticos, así como plantea la mirada estigmatizante que ha acompañado históricamente al rock and roll.
En “Filosofía para nada” plantea que varios de los problemas que existen hoy desde el consumo problemático de sustancias, la manera en que el autismo y diferentes formas de autismo se propagan, el TDAH, tienen que ver con el hecho de estar tratando de funcionar a la par de la tecnología, algo que no es posible. Además, plantea cómo las adicciones algorítmicas nos hacen creer que uno siempre está conectado, pero no puede estar conectado consigo mismo.


