Un paraguayo de adopción, Bruno “Ese” Schatchner, falleció el pasado miércoles 26 en Dachau, su ciudad natal, a la edad de 84 años. Bruno fue tipógrafo, artista y diseñador gráfico y fue condecorado por el gobierno alemán por fortalecer la amistad entre Paraguay y Alemania.
Bruno Schatchner nació en 1941 y se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Zúrich, donde adquirió sus primeros conocimientos sobre tipografía. Haría de las letras el motivo principal de su trabajo, desde un punto de vista artístico más que de imprenta.
Llegó a Paraguay en 1965 y adoptó el seudónimo “Ese” para facilitar la pronunciación de su apellido. Trabajaba en la Imprenta Salesiana, pero pronto empezó a introducir diseños de vanguardia en el mundo gráfico local. Se vinculó con Livio Abramo y todo lo concerniente al Centro de Estudios Brasileños, conociendo a los jóvenes vanguardistas de la época. Diseñó las tapas de la revista Criterio, órgano de expresión del Movimiento Independiente, dirigido por Basilio Bogado Gondra. También propuso un modelo de diagramación al nuevo diario ABC. Creó el logotipo de la ANDE que hasta ahora sigue vigente, así como el de la Sociedad Filarmónica del Paraguay y del Instituto Cultural Paraguayo Alemán.
Desde aquellos años realizó diversos talleres en Paraguay como parte de trabajos de cooperación internacional, sembrando las semillas de una formación técnica académica en el campo del diseño gráfico.
Al volver a Alemania, no se desvinculó de Paraguay, sino que siguió manteniendo lazos impulsando numerosas exposiciones en ambos países, intercambios y residencias artísticas. Esto significó que el gobierno alemán le otorgara la Cruz de Caballero de la Orden del Mérito De la República Federal de Alemania en 2019. La condecoración fue entregada en Asunción por el embajador de Alemania en ese entonces.
En una oportunidad, buscó recuperar la Imprenta Nacional a través de la Secretaría Nacional de Cultura, destacando que la imprenta cuenta con maquinarias de alta calidad, que datan de finales del siglo XIX e inicios del XX y que podrían ponerse en funcionamiento. Con esta iniciativa se podría haber fomentado el turismo y también crear una escuela taller en donde converja la tecnología antigua con la contemporánea.
A principios de los años 90 encabezó una exposición de artistas de Dachau, que se realizó en el Museo de Bellas Artes de Asunción. Luego, impulsó que artistas paraguayos expongan en su ciudad, entre ellos Herman Guggiari, quien realizó una escultura en homenaje a las víctimas del campo de concentración de Dachau.
Adoptó a Areguá como su refugio creativo. En 1992, junto con su esposa Gisela, establecieron una casa en el barrio Valle Puku. Por lo menos una vez al año visitaban su casa de retiro y, por supuesto, contribuyó con el movimiento artístico de la ciudad con el valioso intercambio entre artistas de Dachau y Areguá. Hizo una escultura en su barrio y otra frente al cementerio de Areguá, a unos pasos de donde descansan los restos del escritor Gabriel Casaccia, a la sombra de una escultura de gran tamaño de Hermann Guggiari.
En el 2006 logró establecer formalmente las relaciones amistosas entre Dachau y Areguá, generando importantes intercambios artísticos. Tuvo relaciones estrechas con los habitantes del barrio Villa del Maestro, donde junto a los vecinos construyó una torre con luz en la plaza del barrio. En los últimos años, por motivos de salud, ya no podía volver a Areguá.
Sin embargo, sus obras formaron parte de la exposición colectiva “Areguá, un paraíso para los artistas” realizada este año en el Centro Cultural del Lago de Ysanne Gayet. Allí sus trabajos se expusieron junto con los de treinta y cuatro creadores más.
El Centro de Artes Visuales/ Museo del Barro conserva en su acervo varios afiches de autoría de Schatchner. Ya en 1997, le había rendido un homenaje con una exposición retrospectiva a su obra.


