Berta Rojas acaba de lanzar “La huella de las cuerdas”, una producción que reúne libro y disco vinilo, además de videos, un viaje hacia el pasado, al origen de las guitarras latinoamericanas, para poder entendernos y conocernos como habitantes de este gran continente.
Pero el viaje de la guitarrista comienza mucho antes, a mediados de los años ochenta, cuando era una adolescente y no sabía decidirse entre elegir el piano o la guitarra. Ella estudiaba ambos instrumentos y consultó a Luis Álvarez, que era compañero de su hermano Juan Carlos en el grupo Los Hobbies, qué instrumento debía seguir estudiando. Él le dijo sin dudar que lo mejor era el piano y siempre recuerda que, por suerte, la joven Berta no le hizo caso.
La guitarrista comienza a frecuentar los ambientes musicales en la primera mitad de los ochenta, cuando no había cumplido los veinte años. Llegó a integrar un grupo con Rolando Chaparro y Carlos Noguera durante unos meses en 1984. Había iniciado una carrera universitaria, pero no estaba muy entusiasmada. Sus mismas compañeras recuerdan que, en las reuniones de estudio, ella se apartaba del grupo y practicaba con la guitarra. Hasta que finalmente se plantó con sus padres y dijo que no seguiría dicha carrera.
En 1986 se muda a Uruguay para continuar sus estudios musicales. Obtuvo la licenciatura en Música en Guitarra Clásica en la Escuela Universitaria de Música (Universidad de la República).
Ya en los noventa logra ingresar al Peabody Institute de Baltimore, Estados Unidos, donde obtendrá una maestría en Música y en 1992 lanza su primer CD: “Berta Rojas interpreta a Agustín Barrios”, que es prácticamente un demo, muy difícil de conseguir en la actualidad. Por esos años también realiza un concierto en Washington, Estados Unidos, que es elogiado en una crítica publicada en el Washington Post, donde es presentada como una “guitarrista extraordinaria”. Esta crítica significó para ella un gran impulso.
En 1994 organiza un festival dedicado a Agustín Barrios en Asunción que presenta a grandes guitarristas paraguayos e internacionales, entre ellos Abel Carlevaro y John Williams.
En 1995, la librería Quijote lanza su segundo CD: “Concierto Latinoamericano”, el cual es reeditado por el sello norteamericano Dorian Recordings, dos años después. Este mismo sello, en 1998 publica “Intimate Barrios”, un nuevo disco dedicado a Mangoré que también será muy elogiado por la crítica internacional. La revista Gramophone incluyó al álbum en la lista de “las mejores grabaciones que se pueden comprar”.
Para comienzos del nuevo siglo, Berta ya era una guitarrista considerada por la crítica internacional. Realiza un concierto en el Carnegie Hall, de New York. Pero ella sentía que debía hacer algo más en Paraguay. Así, integra un dúo con el requintista Juan Cancio Barreto y graban el disco “Guitarra Adentro” (2002), con polcas y guaranias de autores paraguayos, que se convierte en un gran éxito de ventas. Realizan una gira por varias ciudades paraguayas y también actúan en las capitales del Mercosur, en Colombia, Washington y New York.
En 2006 crea su propio sello musical, OnMusic Recordings, cuyo primer lanzamiento fue “Cielo Abierto”, el cual fue elogiado por la revista Soundboard como “impecable en todos los aspectos de profesionalismo: un arte musical conmovedor, un repertorio interesante y una excelente producción técnica”. Bajo este sello publica todos sus discos. El siguiente es “Alma y corazón” (2007), en el que comparte con el guitarrista brasileño Carlos Barbosa Lima, y en 2008 un segundo disco con Cancio Barreto: “Flores de Asunción”.
En 2009, vuelve a grabar como solista en “Terruño”, también muy elogiado por la crítica internacional, y en 2012 lanza “Día y medio”, grabado con el saxofonista Paquito D’Rivera, el cual obtiene su primera nominación al Grammy Latino a Mejor Álbum Instrumental. Con este disco emprende la gira “Tras las huellas de Mangoré”, que recorre todos los países en que actuó Agustín Barrios.
En 2013 lanza “Salsa roja”, que también es nominado al Grammy Latino como Mejor Álbum Clásico. El siguiente, “Historia del Tango” (2015), grabado con la Camerata Bariloche, sería nominado en la categoría Tango.
En 2017 lanza “Felicidade” en el que participan Gilberto Gil, Ivan Lins, Toquinho y la Orquesta Sinfónica Nacional. El Grammy llega en 2022 con “Legado”, en la categoría de “Mejor Álbum Clásico”. El mismo álbum recibió otra estatuilla a la “Mejor Composición Clásica Contemporánea” por “Retrato de Anido”, escrita por Sergio Assad.
Luego de tres años, aparece “La huella de las cuerdas”, el primer álbum editado en vinilo, junto con un libro editado por Celeste Prieto, con textos del crítico argentino Santiago Giordano, y con la participación de 17 músicos invitados. Una nueva historia que empieza a rodar.


