Cada álbum para Berta Rojas representa un desafío. En 2022 había lanzado “Legado”, un disco en el que interpretaba composiciones de las guitarristas Ida Presti y María Luisa Anido, un trabajo extremadamente delicado que le permitió acceder al Grammy Latino a Mejor Álbum de Música Clásica. ¿Qué hacer después de obtener un premio tan ansiado? ¿Repetir la fórmula exitosa? No. A Berta le gustan los retos. Lo ha demostrado a lo largo de su carrera y la vara se había ubicado muy alta.
La guitarrista no solo ha grabado discos sobresalientes, sino que se ha involucrado en emprendimientos ambiciosos y que tengan una relevancia cultural. Así ha producido festivales, concursos y giras que han generado algo mucho más allá del impacto mediático, algo que deje huella.
Así llegamos a este viaje, en el que se unen muchos puntos que a Berta le atraen. Empezamos por la curiosidad musical, entender de dónde surgen las diferentes guitarras latinoamericanas, en el caso de esta nueva obra; luego, la posibilidad de diálogo con otros intérpretes. A Berta le cae bien tocar con otros músicos, entrar en comunicación a través de las composiciones, ya sea en dúo o con grupos de cámara, tanto como un desafío e incluso un deleite, y, finalmente, el viaje. Poder conocer lugares nuevos, gente y costumbres.
Todo eso está en “La huella de las cuerdas”, que es además un emprendimiento grande e innovador. No solo es un álbum. Es también un libro, rico en documentación e imágenes, aderezado con tecnología de realidad aumentada y acompañado de un disco de vinilo, en el cual están las ocho composiciones grabadas en este proyecto. Más allá de la moda del vinilo, hay un sentido en que este sea el soporte musical y no un compact disc. Todo el proyecto está planteado como un encuentro con el pasado, con proyección hacia el futuro, y el LP va acorde con eso. Además, está hecho de huellas, surcos que la púa debe leer para extraer la música.
Aparte, está el documental sobre el proyecto y los videos de las composiciones grabadas, que pueden ser apreciadas en YouTube.
Bajo la producción de Poppi Spatocco y Sebastián Henriquez, “La huella de las cuerdas” presenta a 17 artistas invitados provenientes de diez países. Es un recorrido por los instrumentos de cuerda latinoamericanos, hermanos de la guitarra, y sus diferentes posibilidades sonoras. Comienza con “La huella del códice”, una suite del compositor barroco Santiago de Murcia, que Berta grabó en Italia con la argentina Evangelina Mascardi interpretando la guitarra barroca, y ella una guitarra de doce cuerdas del luthier Francisco Pages, que data de 1820, y culmina con “The Last of Us”, composición de Gustavo Santaolalla, que escribió para el videojuego del mismo nombre, y que el músico argentino interpreta con un ronroco, instrumento similar al charango.
Entre estas dos composiciones hay una serie de ritmos latinoamericanos interpretados con diferentes tipos de guitarras, con músicos excelentes; desde un conjunto huasteco hasta una orquesta de cámara, en la que participan también un bandolín, un cuatro venezolano o un charango. Interpretan el “Tríptico Americano”, una composición especialmente encargada para este álbum, escrita por Elodie Bouny. No podrían faltar las polcas en este proyecto. Así, hay un dúo con el arpista paraguayo Lincoln Almada, con quien Berta interpreta “Che la Reina” y “Arroyos y Esteros”.
Todo el álbum está disponible en las plataformas digitales.
“La huella de las cuerdas” fue realizado con el apoyo de la Fundación y el Banco Itaú, y fueron donados unos 150 libros para bibliotecas escolares. Quien quiera tener su ejemplar firmado por Berta Rojas puede ir esta mañana a la librería Servilibro, en la plaza Uruguaya, donde la guitarrista estará firmando álbumes, de 10:00 a 12:00.


