Arte y Cultura

El Doc Ayala se hizo luz

“Se hizo luz”, así coinciden muchos al describir el fallecimiento de Carlos Ayala, el Doc Ayala de Ypacaraí, figura señera de una camada de músicos y…

| Por Sergio Ferreira
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“Se hizo luz”, así coinciden muchos al describir el fallecimiento de Carlos Ayala, el Doc Ayala de Ypacaraí, figura señera de una camada de músicos ypacaraienses que hoy son referencia en la música popular paraguaya.

Carlos Ayala falleció el lunes 27, a la edad de 82 años. Había nacido en Tobatí, en 1943, pero desde niño vivió en Ypacaraí. A los 24 años fue al Brasil a estudiar medicina. Se especializó en la homeopatía y formó su familia en el vecino país. Volvió y se instaló en Ypacaraí, donde siguió ejerciendo la medicina. Pero la música lo apasionaba desde siempre, y ya retirado e impulsado por sus hijos empieza a dedicarse de una manera más seria. A partir de ese momento, la figura del Doc Ayala trasciende de las peñas ypacaraienses para ser conocida en otros escenarios.

En alrededor de 15 años, Ayala lanza tres álbumes en los que se puede sentir su amor por las guaranias, el jazz y el idioma guaraní.

El caso de Ypacaraí es muy llamativo. A la par de todo lo que es el Festival del Lago, hay otra escena más ligada al rock, pero no dejando de lado la música tradicional paraguaya. De este ámbito surgen Salamandra, Bohemia Urbana e inclusive Mike Cardozo, que si bien nació en Estados Unidos, se malcrió en la misma ciudad. Doc Ayala fue muy importante para estos jóvenes, y también aglutinó a muchos otros más tanto del rock como del jazz.

Esta escena fue creciendo desde lo underground y ha logrado posicionarse entre las actividades del Festival del Lago. Así, este año, el cierre fue el domingo con la noche rockera, convocando a una gran cantidad de gente.

Ayala vivió su juventud en los años sesenta. Vivió la bossa nova en sus años de esplendor y aprendió a curtir la música de una forma diferente. En él no había fronteras entre las guaranias, el MPB y el jazz y eso se notaba en su forma de cantar, expresando especialmente una valoración del idioma guaraní y de nuestra música popular en 6/8. Así, en su forma de cantar se combinaba todo eso ya desde su primer disco, “Ñasaindy poty”, grabado con el guitarrista Miguel Ibarra y lanzado en el 2011. Allí ya están el “techaga’u” de la guarania con un poco de la “saudade” del samba, como un ingrediente más.

Ayala demostró que se puede hacer música paraguaya, de una manera diferente, sin que esto signifique una ofensa. Al contrario, en su expresión siempre se sintió un profundo amor por nuestra cultura.

Luego vendría “Autobiografía musical”, un disco más personal, lanzado en el 2015, el cual incluye varias composiciones de su autoría, combinadas con clásicos como “Asunción del Paraguay”, de Emiliano, pero en una clave más nostálgica, más polca canción, pero con el acompañamiento de un piano jazzístico travieso. “Carpintería” sonaba muy brasileña, y el standard “Body and soul” ganaba una versión en guaraní preciosa.

El año pasado lanzó “Jazz a la guaraní“, donde incluyó varios clásicos jazzísticos cantados en guaraní, con el acompañamiento de Carlos Centurión en el piano. Con este disco viajó al festival Encantadas Jazz Ilha do Mel, en Brasil, y cantó en la primera noche de Jazz Sudaca, en septiembre pasado, compartiendo el escenario con Julia Peroni. También participó en el disco de guaranias del cuarteto de jazz Joaju cantando su canción “Arroyo”. Afortunadamente, la luz de Doc Ayala trascendió de esas peñas ypacaraienses y quedó registrada en estos álbumes. Así seguirá iluminando.

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