Arte y Cultura

“It”: El miedo que hizo historia

A veces el terror no viene solo en forma de payaso. A veces también aparece en los nervios del estreno, en las noches sin dormir de una posproducción…

| Por Hernán Moyano
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A veces el terror no viene solo en forma de payaso. A veces también aparece en los nervios del estreno, en las noches sin dormir de una posproducción interminable, o en ese momento en que un director argentino se da cuenta de que su película se convirtió en la más taquillera de la historia del cine de terror con clasificación R.

Eso le pasó a Andy Muschietti, el hombre detrás de “It”, junto a su hermana Bárbara, productora y cómplice de todas las batallas creativas. La película —que este miércoles 15 de octubre se reestrena en cines de la nación— no solo redefinió el género, también cambió la vida de los dos hermanos.

“Estamos felices, de verdad. Felices con la película y con todo lo que pasó después”, dice Andy, todavía con esa mezcla de asombro y humildad que lo caracteriza. “Nunca pensamos en récords, pero claro… cuando te enterás de que ‘It’ superó a ‘El exorcista’ o ‘El sexto sentido’, te das cuenta de que algo grande pasó”.

Y algo grande pasó, sí. “It” recaudó más de 700 millones de dólares en todo el mundo, un logro sin precedentes para una película de terror R. Pero detrás del éxito hay una historia mucho más humana.

“La posproducción fue larguísima”, recuerda Andy. “Uno siempre imagina una película más grande que el presupuesto que tiene. Pero lo importante es no perder la visión. Y en este caso, la visión se mantuvo intacta”.

Esa visión fue una aventura compartida. Bárbara, productora y guardiana del proceso, lo dice con humor: “Mi trabajo fue sacarle los juguetes de las manos. Andy seguía filmando hasta el día del estreno. Entonces alguien tiene que decirle ‘basta’. Pero también asegurar que la película sea exactamente la que queríamos hacer. No necesariamente la más taquillera, sino la mejor posible”.

El éxito, sin embargo, no los cambió. Siguen hablando como dos chicos que crecieron viendo cine desde el asiento de atrás de un Chevy en los autocines de Buenos Aires. “Nuestros viejos nos llevaban al autocine y nosotros nos quedábamos dormidos… hasta que empezamos a espiar las películas”, cuenta Andy entre risas. “Desde entonces no paramos. Nos criamos viendo terror, desde ‘Viaje a lo inesperado’ hasta Narciso Ibáñez Menta. Era fascinante”.

Quizás por eso “It” tiene esa mezcla tan particular: susto y ternura, oscuridad y humor. Andy lo explica así: “Stephen King se sorprendió. Dijo que la película logra algo difícil: pasar de una emoción a otra sin que te des cuenta. Creo que eso fue lo que más nos enorgulleció, hacerle justicia a su universo”.

Bárbara coincide: “Nuestra intención siempre fue hacer una película de emociones más que de sustos. Que la gente pudiera volver a sentir eso que sentíamos de chicos cuando íbamos al cine del barrio: desconectarte del mundo y sumergirte en una aventura”.

Cuando se les pregunta por el secreto, ambos lo tienen claro: trabajo. “La gente piensa que Hollywood es glamour, pero es más pizza y Coca-Cola a las dos de la mañana”, dice Bárbara. “Es un laburo de todos los días. No conozco a nadie al que le vaya bien en esto y no sea un laburante”.

Andy asiente y deja un consejo para los que sueñan con hacer cine: “Tenés que hacer lo que te gusta y no dejar que nada te frene. Hoy es más fácil que nunca mostrar tu trabajo. Lo importante son las ideas. Siempre”.

El futuro los espera con nuevos proyectos —entre ellos, “Welcome to Derry”, la serie que sigue los acontecimientos de la década de 1960, el período previo a los acontecimientos de la primera película de la serie “It”—, pero el reestreno de “It” los devuelve a ese punto de partida donde todo empezó: dos hermanos argentinos, un sueño enorme y un payaso que cambió la historia del cine.

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