En la calurosa tarde del sábado 11 de octubre, miles de personas se reunieron en el Jockey Club Paraguayo para disfrutar del concierto de la reconocida banda argentina Airbag, que llegó al país como parte de su gira “El club de la pelea”.
El evento representó un significativo encuentro cultural, reuniendo a seguidores de distintas generaciones en torno al sonido característico del grupo.
La llegada del público
Las puertas del predio se abrieron a las 17:00; sin embargo, desde el mediodía un centenar de fanáticos comenzaron a formar fila para asegurar el ingreso y lograr una buena ubicación frente al escenario. La espera bajo el sol intenso no fue un impedimento, demostrando la anticipación y dedicación del público. Muchos viajaron desde distintos puntos de nuestro país y de países vecinos.
Talento paraguayo en el Jockey
El grupo paraguayo Tribu Sónica fue el encargado de abrir la jornada musical a las 19:30. Su presentación incluyó temas como “El veneno”, “Puedo irme” y “Ritual”. Su setlist cumplió la función de calentar a la audiencia y preparar el ambiente para el acto principal.
Posteriormente, alrededor de las 20:30, llegó el momento más esperado de la noche. Los hermanos Pato, Guido y Gastón Sardelli subieron al escenario para ofrecer un espectáculo que mantuvo en movimiento a la multitud. La energía se sostuvo de forma constante, tema tras tema, su repertorio recorrió diferentes épocas de la banda, abarcando desde sus primeros éxitos hasta material más reciente.
Durante el recital, el público coreó masivamente canciones como “Cae el sol”, “Por mil noches”, “Solo aquí”, “Extrañas intenciones” y “Corazón lunático”. La banda, por su parte, respondió con una ejecución precisa y un sonido fiel a su estilo, donde las guitarras, el bajo y la batería mantuvieron el protagonismo como base de su propuesta.
El momento más esperado por los fans paraguayos
Uno de los instantes más celebrados de la noche ocurrió cuando la banda interpretó el tradicional tema “Galopera”. Esta decisión, como cada vez que Airbag se presenta en nuestro país, generó una ovación y una reacción en el público que acompañó la interpretación con un sentido de pertenencia nacional.
La puesta en escena se caracterizó por su dinamismo y una iluminación que complementó la intensidad de la música. El ambiente durante todo el concierto se mantuvo con entusiasmo.
El recital consolidó la presencia de Airbag en el panorama musical sudamericano, confirmando su capacidad para conectar con audiencias masivas a través de un rock sólido y reconocible.



