Arte y Cultura

Última noche del Festival Mundial del Arpa en el Teatro Municipal

Culmina hoy el XVIII Festival Mundial del Arpa, que en cuatro días ha presentado una variedad de propuestas musicales, desde la expresión más popular a expresiones contemporáneas.

| Por Sergio Ferreira
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El maestro de varias generaciones de arpistas, Papi Galán se presentará junto con la Orquesta Indígena del Brasil, bajo la dirección de Eduardo Martinelli. Como músicos invitados estarán el arpista Luis Mariano, el guitarrista Carlos Albérto González y el flautista Jorge Díaz.

La agrupación proviene de Mato Grosso do Sul y está integrada por niños y adolescentes de las etnias terena y guaraní.

También actuará el grupo Jeheka, el ensamble musical de música experimental, entre cuyos integrantes están el arpista Gabriel Sasanuma, el violinista Franco Pinazzo, la contrabajista y flautista Aurora Pinazzo, entre otros músicos.

También actuarán César D’apollo y su grupo Gente Porā, que presentará un show de polca y chamamé, y el grupo Sonrisa, cuya base está dirigida por el arpista Enrique Carrera y su esposa Arisa Matsuki.

El programa incluye también a Martín Garcete, quien es un arpista paraguayo que vivió durante tantos años en Francia. Sin embargo, su conjunto lleva el nombre de la localidad donde nació: Costa Peña, compañía de Acahay, Paraguarí.

El programa culmina con el arpista Elías Balbuena, conocido popularmente como “El bordonero de oro”. Se presentará con los Ídolos de Piribebuy y propone un cierre de “polka a lo yma”.

El festival comenzó el jueves 2 ante un público que llenó el auditorio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Primeramente actuó la joven “japoguaya” (como ella misma se define) Karin Carrera Matsuki, hija de los mencionados Enrique Carrera y Arisa Matsuki. Acompañada de un conjunto de músicos paraguayos y japoneses, liderado por su padre en la guitarra, interpretó “Carreta gui”, “Piano”, de Bebu Silvetti; “Hanamisuki”; “Susurro en la noche”, de Sixto Corbalán, y “Pájaro campana”.

Luego se presentó el dúo integrado por la arpista Klara Poznachowska y el percusionista Seba Ramírez que presentaron un jazz contemporáneo que se nutre de la tradición del jazz, la música latinoamericana y también de la música polaca. Comenzaron con una tonada bien introspectiva, que nos remitía a las producciones del sello ECM o al Coltrane más lírico. Poznachowska, además de tocar el arpa clásica cantó algunas melodías en polaco, que sonaba algo más folklórico, como de trovador medieval, pero que luego se volvía más rítmico, con patrones casi latinos, a cargo de Seba. Un repertorio delicado y precioso.

Finalmente, el arpista Francisco Giménez puso a consideración del público su Kambapu, el cruce entre polcas y la rítmica afro de Kamba Kua. Se presentó con un conjunto que integraba guitarras con tambores del elenco de Loma Campamento. Entre los músicos estaban Cacho Cords en la guitarra y Luisinho Bordón en el bajo.

Junto con ellos estuvieron bailarines de Kamba Kua, además de los cantantes Aurora Montiel (de Los Corales), Lucho Martínez, Lourdes Rocío y Mario Casartelli. Un emotivo espectáculo de integración y mucho ritmo, que recalca nuestras raíces afros.

La segunda noche, ya en el Municipal, comenzó con la Orquesta Sinfónica del Congreso Nacional, que rindió un homenaje a la guarania en su centenario, y al arpa paraguaya. El director Diego Sánchez Haase remarcó que él debutó como arpista en el mismo escenario hace cuarenta años.

El director fue muy ilustrativo acerca de las obras que la orquesta interpretó, que estuvo dirigida por Gabriel Graziani, en los momentos en que Sánchez Haase tocó el arpa.

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