Arte y Cultura

La poesía de Lorca se enciende con la fuerza creativa de Schémbori

En el escenario del Galpón del Pasaje Molas se estrena un proyecto que escapa a cualquier definición convencional: la “Muestra de Teatro Schemboriano…

| Por La Tribuna
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En el escenario del Galpón del Pasaje Molas se estrena un proyecto que escapa a cualquier definición convencional: la “Muestra de Teatro Schemboriano”, dirigida por Tana Schémbori, resultado de seis meses de investigación, juegos actorales y un viaje colectivo hacia la poesía y el drama de Federico García Lorca.

Son veinte intérpretes en escena que presentan fragmentos de “La casa de Bernarda Alba”, “Yerma”, “Bodas de sangre”, “Doña Rosita la soltera” y poemas como “Sangre”. Todo se entrelaza en un laboratorio vivo donde la palabra se convierte en cuerpo, canto y vulnerabilidad.

Schémbori no se limita a dirigir. Su experiencia de más de tres décadas como formadora y coach actoral se materializa en ejercicios que hoy ya tienen nombre propio: el ajedrez “Schemboriano”. Allí, los actores cambian constantemente de compañero, se miran a los ojos, registran un rostro distinto en cada cruce y buscan la comunicación silenciosa que emerge en esas miradas.

La fuerza del cuerpo y la honestidad emocional

“Son ejercicios que nos ayudan a desnudarnos, a sentir, a descubrir nuestro punto frágil y compartirlo con el otro. Y recién después viene el texto”, explica Tana Schémbori. Esa prioridad del cuerpo, de la presencia y de la honestidad emocional antes que de la palabra escrita marca el pulso de su método.

Leer a Lorca se vuelve el segundo paso: reconocer en su poesía y en su prosa rimada una fuerza dramática única y traerla al presente con naturalidad.

El taller que dio origen a esta muestra partió de una premisa: pensar a Lorca hoy, en Paraguay. No se trató de montar una obra completa, sino de elegir fragmentos que dialogaran con el presente. Y allí apareció, inevitablemente, el tema del amor: amores que sangran todavía, desamores que duelen, desintereses que hieren tanto como las pasiones.

Ensayos que transforman a los actores

Con esa materia prima, los ensayos se convirtieron en un viaje de ida y vuelta entre la actualidad y el universo lorquiano. “Seis meses después, el cambio en los actores es grande”, señala Schémbori. “Uno de los objetivos era volver a ser como niños que juegan en la creación, y Lorca te lleva a un mundo infinito de metáforas y poesía. Empezamos de una manera y terminamos de otra, porque en ese viaje también nosotros nos transformamos”.

Manu Portillo, parte del equipo de coordinación y responsable de llevar la experiencia al formato libro, resume esa transformación con una imagen poderosa: la sangre. Para él, la obra de Lorca no se detuvo en 1936; sigue fluyendo por las venas del teatro, por las gargantas que pronuncian sus versos y por los cuerpos que hoy los reescriben.

“La sangre de Lorca tiñe cada escenario y hoy la sangre de Tana, donde alguien se atreve a gritar su deseo, abre ventanas y rompe cerrojos”, escribe Portillo. En su lectura, Adela ya no pide permiso, Martirio canta, Yerma se nombra a sí misma y Rosita baila con un vestido rojo encendido. Esa es la potencia de esta propuesta: no repetir a Lorca, sino dejarlo vivo, encarnado en nuevas voces.

Un teatro donde la palabra y el cuerpo se encuentran

Schémbori reconoce que nunca pudo elegir entre el cine y el teatro. Quizás la respuesta esté justamente en esa indecisión. “Soy esta confusión. Soy esta alfarera, me aburre lo planeado, invento en el momento, soy una improvisada por siempre”, confiesa. Su modo de crear se nutre de la escucha a los actores, de sus silencios, de la timidez, de los gestos mínimos que construyen un guion invisible.

El resultado es un teatro donde la palabra importa, pero no manda. Lo que se dice cobra sentido porque antes hubo un cuerpo que lo sostuvo, una mirada que lo encendió, una emoción que lo volvió verdad.

La muestra podrá verse en el Galpón del Pasaje Molas (Pasaje Molas, entre 25 de Mayo y Cerro Corá, Asunción), el viernes 3, sábado 4 y domingo 5, a las 21:00. Las entradas tienen un costo de G. 80.000.

Más que un espectáculo, la experiencia es una invitación a habitar un mundo donde Lorca late con fuerza. Un espacio donde la poesía se vuelve orgánica, donde el teatro se levanta contra la muerte y donde cada actor descubre que sangrar por amor, como escribió Lorca, sigue siendo, todavía hoy, un acto de vida.

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