En esta segunda parte de la entrevista con el actor Javier Enciso, el mismo comparte experiencias personales que han definido su carrera en el cine. Sus vivencias, marcadas por luchas contra rumores, prejuicios y una búsqueda constante de autenticidad, muestran a un hombre que ha enfrentado retos para dejar una huella en el cine paraguayo.
Aquí nos explica cómo su historia lo ha impulsado y cuál es su visión para que el cine local crezca contando historias auténticas.
Enciso ingresó al cine en un Paraguay donde el arte no era valorado. “Mis viejos no entendían qué quería hacer, pero me dejaron seguir. Eso me marcó”, recuerda. Sus primeros pasos fueron un desafío constante. Las producciones se hacían con recursos limitados y los errores se transformaban en lecciones.
Un incidente con un ultraligero en un rodaje lo marcó profundamente. “Un amigo dijo: ‘tengo un conocido con un ultraligero desarmado’. Fuimos a filmar sin pensar mucho. Después de un accidente, entendimos que había que ser más cuidadosos”, cuenta. Ese momento enseñó al equipo a priorizar la seguridad, aunque los roces eran frecuentes. “Éramos todos amigos, pero también todos peleados. Así arrancamos, desde cero”, agrega.
Rumores, autenticidad y rechazo a los moldes
El actor también enfrentó rumores sobre su vida personal. “Decían que me perdí por las drogas. Era un experimento para ver quiénes eran los verdaderos. Muchos me dieron la espalda, pero otros me apoyaron”, revela. Este “experimento social” fue su manera de alejar a quienes no lo valoraban. “Quería sacarme de encima a los que no valían la pena. Y lo logré”, afirma con firmeza.
Enciso nunca encajó en los moldes del mundo artístico paraguayo. “Me decían que incomodaba porque no pertenecía a sus círculos. No quería ser parte de grupos cerrados, quería ser yo”, explica. Su rechazo a seguir expectativas ajenas le costó críticas. “No quería ser de la mafia de los chetos, los zurdos o los gay. Quería ser Javier Enciso”, asegura. Esta autenticidad lo llevó a trabajar en Brasil en “O Mecanismo” y a ser nominado como mejor actor en festivales europeos. “No eran festivales donde todos ganan algo. Era competencia de verdad”, cuenta.
El desafío de Netflix
Trabajar con Netflix fue un momento clave en su carrera. “Fui el primero en Paraguay en actuar y producir para ellos. Adaptarse a un público global fue un reto adicional. “Me pedían personajes que conectaran con mercados como México, con 27 millones de personas en su capital. Nosotros somos 7 millones en todo el país. Si lográs que un mexicano se identifique con tu personaje, ganás”, detalla.
Inspiración en historias reales
Enciso cree que el cine paraguayo necesita contar historias que reflejen la realidad. “Falta gente que cuente historias que valgan la pena, que representen nuestros tiempos”, afirma.
Menciona a directores como Jorge Bedoya, quien estudió en París y Canadá antes de regresar a Paraguay para filmar, y a Enrique Collar, artista plástico que veía el cine como “cuadros en movimiento”. “Ese tipo de visiones hace que nuestro cine sea único”, agrega.
Raíces en la resistencia
El arte en Paraguay ha sido una forma de resistencia, especialmente durante la dictadura. Enciso recuerda a Tito Jara Román, quien presentaba obras prohibidas. “Hacía funciones en Ñemby, Capiatá, Quiindy. Si llegaba la policía, él ya estaba en otro pueblo. Eso era valentía”, relata. Para Enciso, el arte debe seguir mostrando la realidad. “El arte es más político que las Naciones Unidas. No necesitamos permiso para contar nuestras historias”, asegura.
Ser fiel a uno mismo como principio
Enciso insiste en que el arte no necesita títulos. “Nadie te da un carnet de artista. Hay que ser constante y enfrentar lo que diga la gente”, comenta. Para él, ser artista implica flexibilidad. “Si traigo veinte ideas y ninguna sirve, paso al plan B, C o Z. Todas las respuestas son correctas si creés en lo que hacés”, explica.
Enciso asegura que el cine paraguayo puede brillar en el mundo. “Si lográs algo aquí, lo lográs en cualquier parte. Paraguay es un lugar donde lo imposible se hace posible”, sostiene.


