Uno de los textos poéticos más destacables de la literatura en inglés antiguo (o anglosajón), mi querido lector, es el llamado riddle, que podría traducirse en español como “adivinanza”, “acertijo” o “enigma”.
Existen adivinanzas compuestas tanto en inglés antiguo como en latín. Las escritas en inglés antiguo (o anglosajón) y en verso se conservan en el Libro de Exeter (Exeter Book), también conocido como Codex Exoniensis, fechado a finales del siglo X.
Este es uno de los códices más importantes que reúne tanto poesía como prosa en inglés antiguo junto con el Libro de Vercelli (Vercelli Book), el Códice Nowell (Nowell Codex) o Cotton MS Vitellius A XV y el Manuscrito Junius.
En un principio el Libro de Exeter tuvo 131 hojas, de las cuales 8 de ellas se perdieron y fueron reemplazadas por otras hojas. Algunas adivinanzas en latín fueron compuestas por Aldhelm (c. 639-25 de mayo de 709), obispo de Sherborne y abad de Malmesbury en los siglos VII y VIII.
Aldhelm escribió 100 adivinanzas compuestas en hexámetros basándose en varias fuentes para ello. Una de ellas corresponde a una colección de enigmas que se conocen con el nombre de Symposii Aenigmata (“los enigmas de Sinfosio”) escritos, quizá, por un autor llamado Sinfosio o, quizá, oculto bajo un pseudónimo, entre los siglos V y VI.
Otra fuente utilizada por él corresponde a las adivinanzas de Bern (The Bern Riddles), una colección de 63 adivinanzas escritas en verso por un autor desconocido, quizás procedente del monasterio de Bobbio (ciudad pequeña al norte de Italia), que se conservan en el Codex Bernensis 611 de principios del siglo VIII. Algunos de los temas que pueden hallarse en los Enigmata del obispo Aldhelm son la tierra, el viento, las nubes, la luna, el destino, el diamante, las Pléyades, el fuelle, el pavo real, la salamandra, el gusano de seda, la sal, la abeja, el ruiseñor o el gallo.
Tatwine (o Tatwin), arzobispo de Canterbury (731-734) escribió también adivinanzas en latín, seguramente influido por Aldhelm. Sus adivinanzas se conservan en dos manuscritos de principios del siglo XI y de mediados del siglo XI: (a) el Royal 12. Cxxiii (fols. 121v-7r) de la Biblioteca Británica y (b) el Gg.5.35 (fols.374v-77v) de la Biblioteca de la Universidad de Cambridge. Los temas de las adivinanzas del arzobispo Tatwine versan sobre teología (fe, esperanza y caridad); sobre objetos relacionados con la vida consagrada, como una campana; sobre portentos y monstruos; sobre herramientas (un yunque, una aguja); y sobre fenómenos naturales.
Otra colección de adivinanzas influidas también por los Enigmata de Aldhelm podrían haberse compuesto en Inglaterra bajo el dominio de los anglosajones. Se trata de las adivinanzas de Lorsch (o los Aenigmata Anglica). Esta colección de autor anónimo del siglo IX contiene unas doce adivinanzas escritas en latín y en hexámetros relacionadas con el alma, el agua, el hielo, la copa de vino, la nieve, la castaña, el feto, la pluma, la luz, el toro y la tinta.
Las adivinanzas de Lorsch se conservan en el manuscrito Pal. lat. 1753 (Biblioteca Apostólica Vaticana) escrito hacia el año 800 en el scriptorium carolingio de la abadía de Lorsch. San Bonifacio (c. 675-5 de junio de 754), arzobispo de Mainz bajo el papado de Gregorio III y nacido en la Inglaterra anglosajona, escribió también veinte adivinanzas escritas en forma acróstica. El Libro de Exeter contiene 94 adivinanzas aproximadamente compuestas en inglés antiguo y en verso aliterativo.
En la cultura anglosajona las adivinanzas eran muy populares y abordaban temas muy diversos. Entre sus funciones estaban las siguientes: desafiar intelectualmente tanto a lectores como a oyentes, estimular sus mentes, reunir a toda la comunidad y servir de entretenimiento y diversión social para grandes y chicos en un contexto oral, transmitir conocimientos propios de la cultura anglosajona, enseñar a versificar e inculcar la importancia de la poesía y el gusto o sensibilidad por la misma, y enseñar palabras nuevas.
La reacción entre los miembros de la comunidad no se hacía de esperar: había risas, silencios, dolores de cabeza, discusiones candentes, enfados, aplausos, abucheos, treguas y rendiciones. Los anglosajones valoraban con mucho el ingenio, el arte en cuanto a métrica y versificación y la creatividad literaria de los poetas que elaboraban dichas adivinanzas. Muchas de ellas tenían palabras que podían ser polisémicas para que la tarea de hallar la solución correcta en cada caso fuera más difícil y requiriera de más tiempo de reflexión.
Entre las adivinanzas del Libro de Exeter que pueden tener un doble sentido están la adivinanza número 2, la 20, la 25, la 37, la 42, la 44, la 45, la 54, la 61, la 62, la 63, la 64, y la 65. El problema de las adivinanzas del Libro de Exeter es que, como en la mayoría de las colecciones de adivinanzas, ninguna de ellas posee la respuesta o la solución a las mismas. Eso sí, se dispone al menos de las propuestas dadas por los especialistas.
Las adivinanzas en inglés antiguo del Libro de Exeter varían con relación a su estructura a pesar de que tienen en común que no son poemas extensos. Las hay de seis, siete, ocho, doce, catorce o diecisiete versos, y entre sus temas destacan el sol, la tormenta, un escudo, una campana, un cisne, un ruiseñor, un cuclillo, el hidromiel, un cuerno, un ancla, un tejón, un jarro, un arado, un arco, una ostra o un cangrejo, entre otros.
La lengua de las adivinanzas del Libro de Exeter, como ya te he dicho, mi querido lector, es el inglés antiguo (o anglosajón), una lengua flexiva o sintética procedente del germánico occidental que está dotada de casos (nominativo, acusativo, genitivo, dativo e instrumental) para la configuración de las diferentes categorías gramaticales: sujeto, objeto directo, posesión, objeto indirecto y complemento circunstancial). El inglés antiguo (o anglosajón) está conformado por cuatro grupos dialectales: el Northumbrian, el Mercian (que componen los denominados Anglian dialects hablados en el norte y centro de Inglaterra), el West Saxon (o Wessex) y el Kentish.
Antes de su conversión al cristianismo, los anglos y sajones eran politeístas. Creían en varias deidades, siendo las más conocidas Woden, Thunor y Tiw. Asimismo, creían también en criaturas mitológicas relacionadas con los elfos, los nicor (o nicer) y los dragones. Los nicor, que algunos diccionarios definen como “water demons”, “water monsters” o “hippopotamuses” (o “hippopotami”), son seres malignos y dañinos para los seres humanos que habitan en ríos, lagos y mares.
Hay registros de literatura en inglés antiguo a partir del siglo VII d. C. hasta 1066, año de la conquista normanda, en diferentes géneros: sermones o textos religiosos en general relacionados con el Antiguo o Nuevo Testamento, hagiografía o vidas de santos, textos jurídicos o administrativos, crónicas, conjuros o encantamientos, poesía épica, testamentos, obras sobre distintas disciplinas del conocimiento como gramática, geografía y medicina y, por supuesto, las adivinanzas.
La mayoría de las obras escritas en inglés antiguo son anónimas (salvo algunas excepciones, como las escritas por Caedmon, Beda el Venerable, Alfredo el Grande y Cynewulf), y proceden de diferentes lugares como Winchester, Exeter, Worcester, Durham, Abingdon o Canterbury.
Amigo lector, te voy a regalar dos hermosos ejemplos de adivinanzas en inglés antiguo. Para la primera te voy a dar la solución y para la segunda, no, para que pienses en familia su solución, y pases un rato tan distendido como ameno con tus seres queridos olvidando por algunas horas ese “regalo” que se nos hizo en su momento para tenernos bien entretenidos, ocupados, algo alelados y ajenos a la esclavitud a la que estamos sometidos constantemente en esta prisión llamado Mundo: el celular (también llamado móvil en Europa).
Adivinanza 15 en inglés antiguo
Hals is min hwit ond heafod fealo,
sidan swa some. Swift ic eom on feþe,
beadowæpen bere. Me on bæce standað
her swylce swe on hleorum. Hlifiað tu
earan ofer eagum. Ordum ic steppe
in grene græs. Me bið gyrn witod,
gif mec onhæle an onfindeð
wælgrim wiga, þær ic wic buge,
bold mid bearnum, ond ic bide þær
mid geoguðcnosle, hwonne gæst cume
to durum minum, him biþ deað witod.
Forþon ic sceal of eðle eaforan mine
forhtmod fergan, fleame nergan,
gif he me æfterweard ealles weorþeð;
hine berað breost. Ic his bidan ne dear,
reþes on geruman, (nele þæt ræd teale),
ac ic sceal fromlice feþemundum
þurh steapne beorg stræte wyrcan.
Eaþe ic mæg freora feorh genergan,
gif ic mægburge mot mine gelædan
on degolne weg þurh dune þyrel
swæse ond gesibbe; ic me siþþan ne þearf
wælhwelpes wig wiht onsittan.
Gif se niðsceaþa nearwe stige
me on swaþe seceþ, ne tosæleþ him
on þam gegnpaþe guþgemotes,
siþþan ic þurh hylles hrof geræce,
ond þurh hest hrino hildepilum
laðgewinnum, þam þe ic longe fleah.
Traducción al español de la adivinanza 15 por José Antonio Alonso Navarro
Mi cuello es blanco y mi cabeza es oscura, y los costados de mi cuerpo son iguales. Soy rápido al andar, y llevo conmigo un arma de combate. Tengo pelo tanto en la espalda como en mis mejillas. Dos orejas cuelgan sobre mis ojos. Encima de lanzas camino por la fresca hierba. La congoja me oprime si alguien, un guerrero cruel, me encuentra escondido allí donde vivo con mis crías, allí donde habito con mi prole, (y) cuando el intruso se acerca a las puertas de mi casa la muerte los acecha. Así pues, debo sacar a mis crías, que están llenas de temor, de su tierra, defenderlas de inmediato si el extraño me persigue después; su pecho lo lleva. No me atrevo a esperar su crueldad allí donde estoy (no hace falta que me aconsejen sobre ello), sino más bien con audacia hacer con mis patas delanteras un camino a través de una elevada colina. Con facilidad puedo proteger las vidas de aquellos que me son más valiosos si soy capaz de conducir a mis crías por un sendero secreto a través de un agujero en la colina. Después no tendré que preocuparme en absoluto por el ataque del depredador. Si el enemigo cruel busca mi rastro por un estrecho camino no evitará una pelea en el belicoso sendero cuando hasta allí llegue a través del techo de la colina y ataque ferozmente con mis lanzas de combate al odioso enemigo, de quien he huido durante mucho tiempo.
Soluciones posibles:
- Tejón
- Zorro
- Puercoespín
- Erizo
- Comadreja
Adivinanza 85 en ingles antiguo:
Nis min sele swige, ne ic sylfa hlud
ymb * * * unc dryhten scop
siþ ætsomne. Ic eom swiftre þonne he,
þragum strengra, he þreohtigra.
Hwilum ic me reste; he sceal yrnan forð.
Ic him in wunige a þenden ic lifge;
gif wit unc gedælað, me bið deað witod.
Traducción al español de la adivinanza 85 por José Antonio Alonso Navarro
Mi casa no es silenciosa, ni yo mismo soy ruidoso cerca de (…) Dios creó para nosotros dos un viaje en conjunto. Yo soy más veloz que él, algunas veces más fuerte, él, más imperecedero. En ocasiones, yo descanso (de mi labor); él, sin embargo, debe seguir moviéndose. Yo siempre habito en él mientras estoy vivo; si se nos separa, entonces la muerte vendrá a mí con toda certeza.
Querido lector, a ver si adivinas la solución correcta para esta última adivinanza. Y si quieres saber más sobre las adivinanzas en inglés antiguo, puedes acceder para ello en internet a la página The Riddle Ages creada por la Universidad de Birmingham (UK).
¡Buen fin de semana!


