El movimiento masivo de los internos, se puso en marcha en la noche del domingo y la madrugada de ayer en el marco del operativo Umbral 3.5, en el que el Ministerio de Justicia movilizó a más de 700 personas privadas de libertad con el propósito de reorganizar el sistema penitenciario nacional.
De acuerdo a datos provenientes del Ministerio de Justicia, desde el Centro Nacional de Prevenidos extacumbú fueron trasladadas 508 personas privadas de libertad hacia penitenciarías del interior del país. Paralelamente, otras 215 personas condenadas fueron derivadas desde el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este hasta el Centro de Reinserción Social de Minga Guazú y de esta manera, el operativo movilizó a más de 700 internos en una sola noche.
El secretario de Estado Rodrigo Nicora explicó que el operativo Umbral 3.5 representa la continuidad del proceso iniciado semanas atrás para convertir definitivamente la ex Penitenciaría Nacional de Tacumbú en un establecimiento destinado exclusivamente a personas que aún afrontan procesos judiciales.
Comentó además que para concretar el despliegue fueron utilizados 24 ómnibus de traslado, además de 420 agentes de la Policía Nacional, 182 efectivos de las Fuerzas Armadas, 137 funcionarios administrativos y de seguridad del Ministerio de Justicia, quienes participaron en cada etapa del procedimiento.
Con la salida de los condenados, la población del Centro Nacional de Prevenidos se redujo de aproximadamente 1.600 a cerca de 1.100 internos, una cifra que, según el Ministerio de Justicia representa uno de los niveles más bajos registrados en el histórico establecimiento, que años atrás llegó a albergar alrededor de 4.000 personas privadas de libertad en medio de severos problemas de hacinamiento.
No obstante, Rodrigo Nicora precisó que unas 40 personas condenadas permanecerán temporalmente en el establecimiento debido a que participan en las obras de adecuación de la infraestructura, pero una vez concluidos esos trabajos, también serán trasladadas.
El ministro sostuvo además que, tras este operativo, tanto el Centro Nacional de Prevenidos como la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este quedan ocupados exclusivamente por personas procesadas, mientras que el Centro Regional de Reinserción Social de Minga Guazú alcanza cerca del 90 % de su capacidad, en la actualidad.


