El hecho, investigado como un presunto robo agravado con rapto, ocurrió durante la tarde-noche del pasado jueves, alrededor de las 19:30 horas en el barrio Mbocayaty de la ciudad de Ñemby y mantiene a los investigadores tras la pista de los responsables.
De acuerdo con el informe de la comisaría 58 central, un hombre de 37 años y una mujer de 28, ambos domiciliados en el barrio Sajonia de Asunción, se trasladaron hasta Ñemby luego de concretar, a través de la plataforma Marketplace de Facebook, una supuesta compra de un automóvil. Al llegar al punto de encuentro, la pareja habría notado movimientos y situaciones que les generaron desconfianza y ante la sospecha de que algo no estaba bien, decidieron desistir de la negociación y abandonar el sitio a bordo de la motocicleta en la que habían llegado.
Sin embargo, cuando emprendieron la marcha fueron perseguidos por entre dos y tres hombres que se movilizaban en un automóvil Toyota Auris de color blanco, la persecución se prolongó por varias cuadras hasta culminar en el interior de un supermercado ubicado sobre las calles María Auxiliadora y Roa Bastos; en ese lugar, los ocupantes del automóvil interceptaron a la pareja y los sospechosos, que aparentemente estaban armados, redujeron al hombre de 37 años identificado como Alberto González Martínez, quien cuenta con antecedentes por tenencia de drogas y lo obligaron a subir a la parte trasera del vehículo antes de escapar rápidamente del lugar.
Testigos del episodio manifestaron a los investigadores que la víctima, pidió perdón en guaraní a los atacantes, mientras uno de ellos le respondió que los acompañara, las mismas personas también señalaron que uno de los presuntos autores portaba unas esposas de seguridad, un detalle que llamó la atención de los intervinientes y que forma parte de las evidencias recogidas durante la investigación.
Por su parte, la pareja del hombre raptado, María Jorgelina Ortiz, de 28 años, manifestó a los investigadores que no conoce a los hombres que se llevaron por la fuerza a su pareja y según su versión, no puede identificar a los autores, desconociendo quiénes son o cuál habría sido el motivo del ataque.
Mientras avanzan las averiguaciones, los investigadores del área Central buscan reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y determinar la identidad de los ocupantes del Toyota Auris blanco, así como esclarecer las circunstancias que rodearon el presunto rapto ocurrido durante la fallida compra del vehículo.


