La incursión rural se ejecutó en un establecimiento de la colonia Cerro 21, en el distrito de Capitán Bado.
El procedimiento estuvo a cargo del agente fiscal Celso Morales, de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico y ejecutado por agentes del Departamento Especializado contra el Narcotráfico y Delitos Conexos, en el marco del plan SUMAR contra el abuso de drogas.
Durante el despliegue en el terreno, los intervinientes procedieron al corte y destrucción de cuatro hectáreas de marihuana en etapa de cosecha, las cuales estaban distribuidas en dos parcelas. Asimismo, los agentes antinarcóticos incineraron tres campamentos precarios que eran utilizados por los cultivadores como base de operaciones.
En el sitio se incautaron al menos 200 kilogramos de marihuana prensada, repartidos en 180 panes envueltos en cinta de embalar de color amarillo, junto a 85 kilogramos de semillas de la misma hierba.
Las autoridades también hallaron tres prensas rústicas de madera que servían para el acopio, además de otros elementos que servían para el empaque de la carga.
El reporte oficial detalló el decomiso de seis gatos hidráulicos, una guillotina de metal, una caja de hierro y un transformador eléctrico portátil.
Completaban las evidencias una forrajera manual, dos zarandas y enseres varios que eran empleados para el procesamiento definitivo de los cargamentos.


