El comisario Nimio Cardozo confirmó la liberación del ciudadano Almir de Brum en el norte del territorio nacional, luego de estar 103 días en poder del Autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP)
De este modo, las autoridades policiales iniciaron las contenciones médicas previas para evaluar el estado de salud de la víctima.
Frente a este escenario, los investigadores esperaban el desenlace basándose en las curvas de comportamiento histórico de las bandas criminales.
Al respecto, la fuerza pública despliega operativos especiales en las áreas de interés estratégico detectadas en las últimas horas.
Aplicación de asistencia psicológica y pericias fiscales inmediatas
El afectado soportó un periodo de 103 días de tortura psicológica constante dentro de los campamentos clandestinos del monte.
En el aire de Espresso informativo por La Tribu 650 AM, señaló que los profesionales de la fiscalía aplican protocolos técnicos de contención de forma inmediata.
Por otra parte, los médicos forenses coordinan las entrevistas asistidas junto con el equipo especializado de psicólogos del departamento de seguridad.
En este sentido, el núcleo familiar juega un rol fundamental para registrar datos espontáneos sobre el trayecto recorrido por los captores.
Variaciones doctrinarias de la banda y el traslado geográfico de sus bases
La conducción de la estructura criminal sufrió modificaciones doctrinales tras el abatimiento en combate del líder histórico Osvaldo Villalba.
Bajo estas condiciones, los delincuentes Manuel Cristaldo Mieres e Liliana Villalba asumieron el mando operativo de la organización delictiva.
Igualmente, los cabecillas migraron las bases logísticas hacia el departamento de Canindeyú buscando la protección de comunidades rurales radicalizadas.
A todo esto, los artefactos explosivos instalados en los caminos vecinales fallaron demostrando debilidades técnicas en el adiestramiento de los reclutas.
Similitudes con el modelo internacional y las tácticas de presión delictiva
El testimonio de la víctima coincide plenamente con los patrones históricos de secuestro aplicados desde el caso de Arland Fick.
A partir de ahí, las células operativas mantienen encadenados a los cautivos repitiendo los esquemas extorsivos tradicionales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Paralelamente, los terroristas ejercen torturas psicológicas obligando a las personas a cavar fosas bajo amenazas de una ejecución inminente.
Sobre este punto, las fuerzas de seguridad identificaron un grupo mixto integrado por hombres y mujeres en los anillos de vigilancia.
Estructura del anillo logístico externo y situación del rescate financiero
La subsistencia de las agrupaciones terroristas depende de forma exclusiva del auxilio económico proveído por las redes de apoyo externas.
Por esta razón, los colaboradores adquieren alimentos e insumos médicos en los comercios locales de los asentamientos de la zona.
Finalmente, los jefes policiales descartaron de forma provisional el pago de un rescate debido al congelamiento judicial de las cuentas familiares.
Así las cosas, las operaciones tácticas conjuntas continuarán ejecutándose en el perímetro rural para desarticular los núcleos activos del grupo armado.


