La angustiante historia tuvo su origen en la zona del kilómetro 10 Monday de Ciudad del Este. Allí, según las investigaciones, la adolescente fue vista por última vez cuando abordó un furgón negro junto a su pequeña bebé, sin comunicar absolutamente nada a su madre. La desaparición se apoderó de los familiares y comunicaron a las autoridades, quienes comenzaron una intensa búsqueda ante el temor de que ambas hubieran sido captadas por una red criminal.
Tras la denuncia, agentes paraguayos del Departamento contra la Trata de Personas activaron un mecanismo de cooperación internacional y se comunicaron con el Centro de Cooperación Policial Internacional (CCPI), organismo integrado por la Policía Federal y la Policía Militar del estado de San Pablo; la prioridad era ubicar cuanto antes a la adolescente y a la recién nacida antes de que desaparecieran completamente del radar investigativo.
Las averiguaciones condujeron finalmente hasta territorio brasileño y el pasado jueves, en el transcurso de la tarde, las autoridades concretaron el operativo de rescate en una fábrica textil situada en San Pablo, donde encontraron a la joven paraguaya junto a su hija.
De acuerdo a la información brindada por el comisario Juan Pereira, jefe del Departamento Antisecuestro de nuestro país, la adolescente habría sido llevada a Brasil por su excuñada, hermana de su expareja, quien supuestamente le ofreció trabajo en una fábrica textil. Sin embargo, al llegar al lugar, la realidad habría sido completamente distinta, pues los intervinientes comprobaron que la menor de edad realizaba múltiples tareas dentro del sitio, incluyendo labores domésticas y la preparación de alimentos para aproximadamente 18 personas.
“Esta situación lógicamente generó inmediata preocupación entre las autoridades brasileñas, que consideraron el caso como un posible hecho de explotación laboral y trata de personas”, expresó el jefe policial, y, a raíz de eso, el caso fue comunicado al Ministerio Público especializado en explotación de niños y adolescentes del Brasil, instancia que ordenó la detención de los responsables del lugar donde permanecían la joven paraguaya y su bebé.
Por de pronto, tanto la adolescente como su hija permanecen bajo asistencia y protección del consulado paraguayo en Brasil y, las autoridades confirmaron que la repatriación todavía deberá esperar debido a que la recién nacida no cuenta aún con documentos de identidad, situación que obliga a completar primero varios trámites legales y migratorios.


