La tensión volvió a instalarse en el departamento de Alto Paraná en la mañana de ayer, luego de que informes de inteligencia encendieran las alarmas sobre posibles asaltos de gran magnitud en la zona este del país, obligando a la Policía Nacional a desplegar un amplio operativo preventivo en puntos considerados estratégicos.
La advertencia surgió tras la recepción de datos reservados que sugerían movimientos sospechosos vinculados a grupos criminales capaces de ejecutar ataques comando similares a otros violentos golpes registrados anteriormente en la frontera. La información fue confirmada por el comisario José Vega, director de Policía de Alto Paraná. Según explicó el jefe policial, las fuerzas de seguridad recibieron reportes de inteligencia que obligaron a extremar inmediatamente las medidas de prevención en distintos sectores sensibles del departamento.
El punto que más preocupación generó entre los investigadores fue el Aeropuerto Internacional Guaraní, ubicado en Minga Guazú, ya que de acuerdo con los datos manejados por la Policía, un grupo integrado por aproximadamente 20 personas estaría presuntamente planificando un atraco contra cargas de dispositivos electrónicos importados a través de la terminal aérea.
En este sentido, la alerta derivó en el despliegue inmediato de unos 40 agentes policiales pertenecientes al Grupo Especial de Operaciones (GEO), además de efectivos militares que pasaron a custodiar el aeropuerto y otros puntos estratégicos de Alto Paraná, los controles también fueron reforzados en entidades bancarias, rutas de acceso y sectores considerados vulnerables ante posibles ataques organizados.
Las autoridades manejan con extrema reserva los detalles específicos del informe de inteligencia, aunque admiten que existe preocupación por la posible actuación de estructuras criminales transnacionales dedicadas a grandes atracos y robos de cargas millonarias. Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene vigilancia reforzada y monitoreo constante en Alto Paraná, especialmente en Ciudad del Este, Minga Guazú y alrededores del Aeropuerto Internacional Guaraní, con el objetivo de anticiparse a cualquier movimiento sospechoso y evitar un nuevo episodio de violencia en la frontera.


