Un total de once efectivos policiales resultaron con lesiones de diversa consideración tras el despliegue de seguridad realizado durante el último encuentro de fútbol. Según el informe oficial, la mayoría de los uniformados presentó heridas superficiales y contusiones, aunque todos se encuentran fuera de peligro inmediato.
Las autoridades sanitarias destacaron que los agentes permanecen bajo monitorización para descartar complicaciones internas derivadas de los ataques sufridos en las graderías. Esta información técnica fue brindada por la doctora Luz Pérez en el programa Espresso Informativo por La Tribu 650 AM.
Estado de salud del agente agredido en graderías
Uno de los casos más críticos corresponde al suboficial Luis Martínez, quien fue protagonista de imágenes donde se lo observa siendo arrastrado y golpeado por una turba en las escaleras del estadio.
La directora del nosocomio detalló que el paciente sufrió una fractura en el tabique nasal y múltiples traumatismos en la región abdominal producto de puntapiés y golpes de puño.
A pesar del ensañamiento de los agresores, los estudios preliminares descartaron lesiones en órganos internos, aunque el uniformado continúa bajo control estricto y monitorización para evaluar su evolución neurológica y física en las próximas horas.
Enfrentamientos en Santa Teresa y herida de arma de fuego
El reporte médico también consignó un incidente registrado durante el acompañamiento de salida de las barras bravas sobre la avenida Santa Teresa.
En dicho sector, un enfrentamiento entre facciones violentas derivó en que uno de los policías asignados a la custodia recibiera un refilón de proyectil de arma de fuego a la altura de la muñeca.
La intervención médica inmediata permitió estabilizar al agente, quien al igual que sus compañeros, amaneció lúcido y ubicado en tiempo y espacio, sin presentar complicaciones que comprometan su integridad física a largo plazo.
Protocolo de observación y alta médica preventiva
La Dirección General del Hospital de Policía mantiene a los agentes en un régimen de observación para garantizar que no existan secuelas de los golpes recibidos durante los disturbios.
La doctora Pérez enfatizó que, si bien se registraron heridas cortantes superficiales, el enfoque principal está puesto en la recuperación de quienes recibieron impactos directos en zonas sensibles. El cuerpo médico prevé realizar nuevas evaluaciones diagnósticas antes de otorgar el alta, asegurando que cada uniformado reciba el tratamiento adecuado tras haber sido blanco de la violencia de los grupos organizados.


