Alrededor de las 7:00 de ayer jueves 9 de abril, autoridades desplegaron una serie de allanamientos simultáneos que dejaron al descubierto indicios de drogas, un detenido con orden pendiente y varias evidencias que ahora alimentan una investigación en curso.
La comitiva policial-fiscal primeramente llegó a una vivienda situada sobre una calle sin nombre, en la intersección con los Guayabos de Luque, y pese a la minuciosa inspección, no se encontraron evidencias relacionadas con hechos de narcotráfico ni elementos incriminatorios.
De manera simultánea, el segundo equipo ingresó a otra vivienda, ubicada sobre una calle sin nombre casi 14 de Setiembre, allí, la intervención arrojó resultados contundentes y fue detenido Richard Mariano Ramírez, de 25 años, quien no solo quedó bajo sospecha por los elementos hallados, sino que además contaba con una orden de detención vigente desde el año 2022, en el marco de una causa por robo agravado.
En el interior de la vivienda de Ramírez, los agentes hallaron dinero en efectivo en distintas denominaciones, un teléfono celular de la marca Redmi Xiaomi, un arma blanca con restos de lo que sería cocaína tipo crack, y varias bolsas de polietileno con vestigios de la misma sustancia y cada uno de estos elementos fue incautado como evidencia clave dentro de la investigación.
En una tercera vivienda, situada en inmediaciones de la plaza Mita’î Aty, los intervinientes identificaron a Julio César Martínez Medina, de 22 años, y en el lugar los agentes lograron incautar tan solo 11 gramos de marihuana, envuelta en una bolsa de polietileno, el mismo no quedó detenido; sin embargo, por disposición fiscal será llamado a una declaración indagatoria ante el agente Marco Amarilla.
Todo el despliegue policial fue coordinado y ejecutado por el comisario Fernando Ruiz Díaz, del Departamento Antinarcóticos y que permitió no solo la incautación de evidencias, sino también avanzar en la identificación de posibles puntos de distribución de drogas en la zona.


