En un nuevo golpe a las estructuras del crimen organizado transnacional, Agentes Especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en coordinación con personal de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), lograron interceptar una encomienda aérea que pretendía transportar cocaína camuflada hacia el Medio Oriente.
El hallazgo se produjo en el marco de los controles permanentes que se desarrollan en el área de cargas y encomiendas del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi. Según el reporte oficial, el paquete sospechoso fue depositado originalmente en Ciudad del Este y tenía como destino final la ciudad de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos.
Durante la inspección, los intervinientes constataron que el envío consistía en un motor de arranque utilizado habitualmente para maquinarias pesadas. Sin embargo, al analizar el interior de la pieza mecánica, descubrieron que ocultaba 1 kilo con 714 gramos de cocaína de alta pureza.
En un intento por evadir los controles tecnológicos y caninos, los traficantes moldearon la droga en forma de pequeños cubos para adaptarla perfectamente a la cavidad del motor, utilizando la pesada pieza de metal como fachada.
Intervención judicial y valor de la carga
Para garantizar la cadena de custodia y la legalidad del procedimiento, la apertura oficial de la encomienda se realizó en la Oficina de Atención Permanente del Poder Judicial. La diligencia contó con la supervisión directa de la jueza Lici Teresita Sánchez y el agente fiscal Luis Said.
El mercado emiratí representa uno de los destinos más lucrativos para el narcotráfico sudamericano. Fuentes antidrogas estiman que la cocaína incautada en este operativo podría alcanzar un valor aproximado de 150.000 dólares estadounidenses por kilo en Dubái, lo que representa un fuerte perjuicio económico para la organización criminal detrás del envío.
Desde la SENAD confirmaron que las investigaciones no concluyen con esta incautación. Los trabajos de inteligencia continuarán su curso para rastrear el origen de la encomienda, identificar a los remitentes y desarticular por completo la estructura logística responsable de esta ruta de tráfico internacional.


