El empresario y supuesto narco brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marques de Padua hizo todo lo posible para no comprometer al exministro del Interior Arnaldo Giuzzio, quien está procesado por cohecho pasivo agravado (coima). Ayer asistió vía telemática desde Brasil en el juicio que se realiza en el Palacio de Justicia de Asunción contra Giuzzio.
Ante cada pregunta comprometedora, Vinicius decía que no sabía y contaba que la parte comercial no la manejaba él, sino Adolfo D’Ecclesiis y Gilberto Enciso, directivos de la empresa Ombú SA que estaba a su cargo cuando estaba en Paraguay. Además, dijo que habían muchos personales que ganaban por comisiones y que él no podía recordar si enviaba presupuesto al Ministerio del Interior porque ya pasaron 6 años.
Vinicius habló ante el Tribunal de Sentencia integrado por los jueces Adriana Planás, Yolanda Morel y Ubaldo Matías Garcete. Las preguntas de la Fiscalía, de los jueces e inclusive de la defensa de Giuzzio se trataron sobre el vínculo que tenía el brasileño con Giuzzio.
Giuzzio está acusado por la Fiscalía de haber recibido coima en servicios de Vinicius a cambio de que este sea proveedor del Estado en materia de seguridad, como chalecos antibalas y reparación de vehículos blindados. El tribunal le citó como principal testigo en el citado juicio. La acusación señala que Vinicius ofreció un vehículo a Giuzzio mientras este estaba de vacaciones por Brasil.
Vinicius admitió que la ayuda existió. Dijo que era fin de año 2021 y recibió una llamada de Giuzzio cuando este le informó que tenía un problema con su vehículo. “Yo estaba por Goiania. Recibí una llamada del ministro que informó que estaba de viaje con su familia y que su vehículo tenía una falla”, dijo Vinicius. La declaración del testigo se interrumpió en ese momento debido a que se produjo una falla de la conexión informática. Luego se restableció.
El brasileño siguió declarando que Giuzzio pidió un vehículo para alquilar, pero luego de consultar disponibilidad verificó que no había ningún rodado disponible en ese momento. Le puso en contacto con Roberto Enciso, un directivo de su empresa. Este ratificó que no había nada disponible.
Entonces, dijo que puso a disposición de Giuzzio el vehículo que usaba su esposa, un Kía Carnival, blindado, año 2020, con nota de alquiler; pero señaló que la esposa le dijo que al ministro no le cobre nada. Pero igual se tuvo que hacer una nota de alquiler porque para circular por Brasil se necesita una autorización. Indicó que quien hizo el trámite fue Gilberto Enciso.
Por otra parte, Vinicius confirmó que hizo la reparación de un vehículo blindado de la Policía que estaba en Pedro Juan Caballero, una Dodge RAM blindada. Aunque en otro momento señaló que nunca participó en una licitación pública del Estado paraguayo. Explicó que muchas empresas, incluida la suya, hacen favores a los policías porque en Paraguay ellos están expuestos y no tienen protección, especialmente en zonas rojas.

