Los fiscales Christian Ortiz, Celso Morales y Luis Said sostienen que Rodrigues Gomes se enfrentó a tiros con la Policía para evitar su detención y lo acusan de ser autor de supuestos hechos de homicidio doloso agravado en grado de tentativa, resistencia y producción de riesgos comunes.
La acusación agrega que Rodrigues GoXmes, durante el allanamiento, huyó hacia la planta alta de la casa y subió al techo portando un rifle de asalto Colt AR-10, calibre 7.62x51 mm. Desde esa posición elevada, efectuó 14 disparos dirigidos de forma directa contra el grupo táctico que se encontraba en el área del gimnasio interno.
El ataque se perpetró ignorando los gritos desesperados de su esposa, quien le pedía que depusiera las armas e incluso fue puesta en riesgo por la balacera antes de ser rescatada por un suboficial. Luego, abandonó el fusil de asalto en el tejado, saltó al patio de un vecino, hurtó una camioneta y huyó.


