El Tribunal que lleva a cabo el juicio al ex ministro del Interior y ex secretario de la SENAD, Arnaldo Giuzzio, espera la traducción de los datos extraídos de los celulares incautados del narco brasilero Lindomar Reges Furtado, condenado recientemente en Brasil a 37 años de prisión. El documento fue recibido por el Poder Judicial de Paraguay el mes pasado, pero está totalmente en portugués.
El Tribunal de primera instancia está integrado por los jueces de sentencia Matías Garcete, Yolanda Morel y Adriana Planás. El mes pasado, este órgano autorizó a peritos para que hagan las traducciones y analicen si en esos teléfonos aparece Giuzzio. El objetivo es buscar si hay vínculos entre el condenado y Giuzzio o con otros narcotraficantes.
El tema es que según la Fiscalía, Arnaldo Giuzzio recibió dádivas del narco brasileño Marcus Vinicius de Pádua. Pero el Ministerio Público sospecha que puede haber un triángulo entre Vinicius y el recientemente condenado Reges Furtado, porque ambos son socios comerciales en Paraguay.
Giuzzio está procesado por supuesto cohecho pasivo agravado, porque usó un vehículo de la esposa de Vinicius en Brasil cuando estuvo de vacaciones. El otro dato por el cual está procesado por la misma figura jurídica es que Giuzzio aceptó hacer una prueba de chalecos de seguridad en el patio de la FOPE en Paraguay y el empresario que ofrecía la venta de los mismos era Vinicius.
Hasta ahora hablaron varios testigos que en forma reiterada confirman que hubo el encuentro entre Vinicius y Giuzzio, en la FOPE. Inclusive hay fotografías al respecto que circulan por internet.
Durante el gobierno del presidente Mario Abdo Benitez, Giuzzio mantenía vínculo con el brasileño que ofrecía sus servicios y tenía la intención de proveer al Estado de equipos de seguridad para la Policía. Vinicius dirigía las empresas Black Eagle Grupo SA y Ombu SA, firmas dedicadas precisamente al blindaje de vehículos, mantenimiento de blindados, antivandalismo, alquiler de vehículos blindados, entre otros.
Para la Fiscalía, los “regalos” aceptados por Giuzzio fueron supuestamente el blindaje de un móvil de la Policía en concepto de “cortesía” y el préstamo, a título gratuito, de un vehículo para el uso personal de Giuzzio, durante un viaje familiar y privado a Brasil.
Los indicios que la Fiscalía tiene sobre Giuzzio es la desgrabación de los celulares, donde se observan conversaciones vía WahtsApp entre el ex ministro del Interior y Vinicius, que ofrecía los servicios de “cortesía” con la intención de ser proveedor del Estado. El diálogo está desgravado y se incorporó al expediente.
Los mensajes más importantes registrados son del 2021, según la Fiscalía, donde Vinicius se ofreció a hacer “retoques” a un vehículo blindado del Ministerio del Interior e indicó a Giuzzio que otro lo haría en carácter de cortesía. ç
CUADRO
Los testigos confirmaron
. 27 de marzo de 2026:
Declaró el ex comandante de la Policía Nacional, Gilberto Fleitas, declaró y dijo que escuchó de Marcus Vinicius Espínola, por la prensa, cuando se le investigó en Brasil, pero antes, no sabía nada de él y menos que esté estaba vinculado al narcotráfico.
21 de abril de 2026:
. Declararon:
- Carlos López, ex funcionario de la Senad en la época de Giuzzio. Confirmó la demostración en la FOPE. Dijo que aquí asistieron el ministro Giuzzio, tres empresarios, representantes de la Dimabel, de la Fuerza de Tarea Conjunta, de la Policía Nacional y de la Secretaría Nacional Antidrogas. Confirmó que Giuzzio habló con Vinicius allí.
- Arnaldo Cristaldo, fotógrafo de la Dirección de Comunicaciones del Ministerio del Interior. Confirmó que sacó fotos del encuentro de la demostración de chalecos antibalas y del diálogo de Giuzzio con los empresarios, sin más datos.
- Beatriz Paredes, ex coordinadora de Comunicaciones del ministro Giuzzio, quien señaló que asistió a la actividad. Sólo confirmó que se realizó la demostración, pero sin mayores detalles.
21 de mayo de 2026:
- Declaró Arturo Benítez funcionario de la SENAD. Dijo que conoció a Marcus Vinicius, mediante otra persona y que el brasilero tenía una empresa de blindajes que comerciaba con futbolísticas y empresarios, pero que no tenía mayores datos.
Dijo que conversó varias veces con Vinicius y que nunca hablaron de licitaciones del Estado; que las charlas fueron sobre criptominería, aunque suponía que Vinicius podía tener intenciones de hacer negocio con el Estado por las empresas que dirige.
Dijo que no conocía a Lindomar Reges Furtado y no sabía si Vinicius blindó algún vehículo para el Estado.
Los que dice la Fiscalia:
La fiscala Verónica Valdez dijo que los testimonios son clave porque se prueba la intención de Vinicius de licitar para el Estado.


