Resultados rápidos y riesgos silenciosos, debate sobre los esteroides en el fitness

El uso de esteroides anabólicos continúa presente en el mundo del entrenamiento físico, impulsado por la presión estética y la promesa de cambios ace…

| Por La Tribuna
El uso de esteroides anabólicos para obtener resultados rápidos puede causar daños en la salud.

El uso de esteroides anabólicos continúa presente en el mundo del entrenamiento físico, impulsado por la presión estética y la promesa de cambios acelerados. El nutricionista y entrenador Sergio Agüero analizó por qué esta práctica sigue vigente, cuáles son sus riesgos reales y qué rol cumplen los profesionales en la prevención.

El consumo de esteroides anabólicos se mantiene como un tema recurrente dentro del ámbito del entrenamiento físico. Según explicó Sergio Agüero, las redes sociales y el universo fitness actual cumplen un rol central en esta permanencia. Influencers y referentes del sector no solo hablan del tema, sino que muchas veces lo recomiendan o comercializan, sin exponer todo lo que implica su uso a nivel físico y de salud.

La tentación de recurrir a estas sustancias aparece con mayor frecuencia en jóvenes que recién se inician en el mundo del gimnasio y en personas que buscan resultados rápidos. La comparación constante, el ideal de cuerpo “perfecto” y la urgencia por cambios visibles terminan empujando decisiones que no siempre están bien informadas.

El nutricionista aclaró que existe una diferencia clara entre el uso terapéutico y el uso con fines estéticos o deportivos. En el ámbito de la salud, los esteroides pueden formar parte de una terapia de reemplazo de testosterona, indicada cuando una persona presenta un déficit hormonal y el objetivo es alcanzar niveles fisiológicos normales. En cambio, en el uso fitness o deportivo se habla de ciclos anabólicos, donde se buscan niveles suprafisiológicos para forzar al cuerpo a trabajar de manera distinta.

El entrenador advirtió que los anabólicos impactan en múltiples órganos, como el corazón, el hígado, los riñones, el sistema reproductor y la piel, por lo que el seguimiento médico antes, durante y después del consumo resulta fundamental. Sin ese control, los riesgos se multiplican.

Resaltó que a largo plazo el impacto hormonal y metabólico puede ser significativo. “Lo primero que ocurre al usar cualquier anabólico es una supresión total de la producción natural de testosterona”, explicó. Sin un seguimiento adecuado y un correcto posciclo, esa alteración puede derivar en consecuencias graves y difíciles de revertir.

Señales de alerta 

Desde la experiencia en el gimnasio, el entrenador indicó que existen señales de alerta claras. Cuando un alumno inicia un ciclo, pero no se compromete con el entrenamiento y no respeta la alimentación, el descanso ni el uso de protectores, el riesgo de complicaciones aumenta. “Tarde o temprano eso trae consecuencias”, advirtió.

La subestimación de los efectos secundarios suele estar ligada a jóvenes y aparentemente sanos. Los daños no siempre se manifiestan de inmediato. “Por fuera no se nota, pero por dentro el cuerpo ya está sintiendo el impacto”, explicó.

El especialista remarcó que sí es posible lograr cambios físicos importantes sin recurrir a estas sustancias y destacó que hoy existen numerosos atletas fitness naturales que se destacan gracias al esfuerzo sostenido y la disciplina.

En este contexto, Agüero dijo que el entrenador juega un rol clave, ya que un profesional responsable no recomienda el uso de anabólicos, pero sí debe estar preparado para hablar del tema con información clara. Si un alumno decide avanzar por su cuenta, el entrenador deberá derivarlo a un profesional de la salud capacitado para minimizar riesgos.

“Lo ideal es no usar anabólicos. Pero si alguien decide hacerlo, debe asesorarse correctamente, no comenzar sin estar preparado física, mental y económicamente, y entender que todo gran poder implica una gran responsabilidad”, aconsejó Agüero.

Sergio Agüero, nutricionista y entrenador.

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