Uno de los principales factores de riesgo es el uso de zapatos nuevos o tacos altos. Los calzados sin adaptación previa suelen generar fricción y ampollas, mientras que los tacos elevados alteran la biomecánica del pie, sobrecargan el antepié y pueden provocar dolor metatarsal, inestabilidad y contracturas musculares. A esto se suman errores frecuentes como elegir el calzado solo por estética, usar talles incorrectos o materiales rígidos y sin sujeción adecuada.
Como medida preventiva, la especialista recomendó preparar los pies antes de los eventos. Una correcta hidratación, el corte adecuado de las uñas y el uso de cremas específicas —evitando el exceso entre los dedos— ayudan a reducir riesgos. En casos necesarios, también pueden utilizarse protectores de silicona o parches antirrozaduras. En cuanto a los zapatos nuevos, señaló que no es lo ideal estrenarlos directamente en una fiesta, sino usarlos previamente en casa por períodos cortos para detectar posibles puntos de roce.
Para largas jornadas, Cardozo sugirió optar por calzados con buena sujeción, taco bajo o medio y ancho, plantillas acolchadas, materiales flexibles y respirables, y espacio suficiente para los dedos. Aunque las sandalias suelen asociarse al verano, aclaró que no todas son seguras, ya que muchas no brindan sostén adecuado. Lo ideal es que cuenten con sujeción en el talón y plantilla anatómica.
El calor también juega un papel importante, ya que favorece la transpiración excesiva, la aparición de hongos y el mal olor. Mantener los pies limpios y secos, secarlos bien entre los dedos, usar medias adecuadas y evitar compartir calzado son hábitos fundamentales. Tras las celebraciones, los baños tibios, la hidratación diaria, el reposo relativo y la elevación de los pies ayudan a la recuperación.
Finalmente, la podóloga advirtió que ante dolor persistente, inflamación, heridas que no cicatrizan, infecciones, uñas encarnadas o cambios en la coloración de la piel o las uñas, es fundamental consultar a un profesional. “Elegir diseños elegantes pero funcionales y priorizar la comodidad no solo cuida los pies, también mejora la postura y el bienestar general”, concluyó.



