Salud

Controlar las tensiones para evitar el estrés de los festejos

Llega fin de año y las emociones se disparan: alegrías, melancolía y hasta tristeza por los seres queridos que extrañamos. Pero lo que más abunda es …

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
Stressed woman working at christmas Las fiestas, lejos de ser un espacio de esparcimiento, también pueden generar ansiedad, presiones y estrés.

Llega fin de año y las emociones se disparan: alegrías, melancolía y hasta tristeza por los seres queridos que extrañamos. Pero lo que más abunda es la tensión: por las compras, el tráfico y las fiestas, que deberían generar alegría. Esa tensión es la que necesitamos controlar en estos días.

Las emociones son una compleja combinación entre lo que percibimos, cómo reacciona nuestro cuerpo y lo que nos motiva a actuar. Producen en las personas un estado psicológico global que puede ser positivo o negativo, de poca o mucha intensidad y breve o duradero, y generan una expresión gestual que suele ser identificada por los demás.


La tensión es la que pone en alerta al cuerpo

Muchas situaciones generan una de las emociones más perjudiciales para la salud: la tensión, que es la puerta de entrada al estrés. En esta época del año aumenta casi sin razón. El estrés significa tensión emocional y física.

Nuestro cuerpo dispone de un sistema de alerta que se activa ante la tensión: aumenta la frecuencia cardiaca y la respiración y tensa los músculos. Este sistema de alerta forma parte del mecanismo adaptativo del cuerpo humano.

El problema aparece cuando el organismo queda atrapado en ese estado: es lo que conocemos como “estrés”. Se trata de una alerta permanente que agota y afecta la salud física y mental.

Emociones: no son buenas ni malas


Las emociones cumplen la función de ayudarnos a adaptarnos al entorno. No son buenas ni malas: son señales e información acerca de lo que nos rodea y de nosotros mismos.

Nos informan sobre lo que necesitamos, nuestras metas y valores, y nos preparan e impulsan para actuar. Nos invitan a evitar el dolor y a acercarnos a lo positivo. También nos hablan sobre el estado emocional de otra persona, ayudándonos a relacionarnos con los demás y a mostrar cómo nos sentimos.

Las emociones favorecen la creación de vínculos con nuestro entorno, mejoran nuestro autoconcepto, despiertan la empatía y el altruismo y aumentan nuestra sensación de bienestar.

¿Qué nos genera estrés?


El estrés surge cuando las demandas del entorno superan nuestra capacidad para hacerles frente; es decir, cuando las tensiones nos superan. Esto provoca cambios biológicos y psicológicos que pueden derivar en enfermedades.

Las causas no siempre son situaciones de peligro o dolor, sino escenas cotidianas que vivimos a diario: atascos, ruidos de vecinos, apuros para llevar a los hijos a sus actividades o llegar a tiempo al trabajo. Y, como decíamos, en esta época se suman las exigencias y actividades de fin de año. Aprender a manejar estas situaciones rutinarias puede proteger a nuestro cuerpo del desgaste del estrés.

Higiene del sueño, alimentación saludable y ejercicio


La higiene del sueño se refiere a un estilo de vida que favorece dormir bien. Muchas personas se quedan dormidas y mantienen el sueño sin problemas, pero otras no lo logran por hábitos poco adecuados.

Algunas recomendaciones pueden ayudarte a mejorar tu descanso. Las comidas muy pesadas y cercanas a la hora de dormir pueden causar malas digestiones e interferir con el sueño. Se aconseja una cena ligera y con al menos dos horas de antelación. Beber leche o consumir alimentos con triptófano (pollo, atún, huevos), sustancia natural que interviene en la regulación del sueño, es recomendable en la noche.

También es clave mantener condiciones ambientales adecuadas en la habitación: temperatura agradable, limpieza, ambiente oscuro o con luz tenue y ausencia de ruidos molestos como televisor o celular. Una cama confortable es ideal para dormir bien. Esta higiene del sueño ayuda a reponer al cuerpo de las tensiones acumuladas durante el día.

El ejercicio físico es otro gran aliado del buen descanso. Se recomienda un mínimo de 40 minutos diarios para que el cuerpo entre en calor. Simples caminatas, subir y bajar escaleras o ejercicios de brazos y piernas, como las “bicicletas”, son alternativas fáciles para incorporar movimiento y romper la rutina. La suma de estos factores ayuda a combatir el estrés y a mantener el equilibrio emocional.

También te puede interesar

Últimas noticias