
Con la implementación del “Proyecto Protect”, Paraguay refuerza su capacidad para prevenir y responder a posibles epidemias y pandemias. La iniciativa articula a comunidades, servicios de salud, autoridades locales e instituciones públicas, conformando una primera línea de defensa ante eventos sanitarios de impacto.
Financiado con casi 17 millones de dólares del Fondo para Pandemias, Protect es impulsado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Banco Mundial. Su objetivo es mejorar los sistemas de vigilancia y laboratorio en regiones fronterizas de varios países de la región, y fortalecer la preparación regional frente a emergencias sanitarias.
En el país, el proyecto se focaliza en el departamento de Alto Paraguay, Chaco, específicamente en Fuerte Olimpo y Bahía Negra, dos de las zonas fronterizas más remotas que conectan con Brasil y Bolivia. Las grandes distancias y la dispersión de la población han representado un desafío permanente para el acceso a la atención y para la vigilancia epidemiológica oportuna.
Lecciones del primer año
Tras su primer año, Protect deja una conclusión central: en las zonas de frontera, la vigilancia es efectiva si se construye junto con las comunidades y en coordinación con otras instituciones del territorio.
Aida Samaniego, profesional de la OPS en la Unidad de Epidemiología Regional, explicó que el principal desafío es la vulnerabilidad de las comunidades rurales y fronterizas ante enfermedades zoonóticas y emergentes. Por ello, el proyecto fortalece la vigilancia basada en eventos comunitarios para que los propios habitantes identifiquen y reporten tempranamente situaciones inusuales de salud. Este enfoque se alinea con el concepto de “Una sola Salud”, que integra a las personas, los animales y el ambiente.
Señales de alerta y vigilancia comunitaria
Las comunidades son capacitadas para reconocer señales de alerta como ausentismo masivo laboral o escolar por causas desconocidas, aumento inusual en la compra de antigripales, aparición de síndromes febriles o de diarrea aguda, sospechas de contaminación de aire, agua o suelo, así como muertes súbitas de animales silvestres o de granja.
Protect promueve una estrecha colaboración con líderes y referentes comunitarios, quienes se vinculan con los servicios de salud y reciben formación para identificar estos indicadores. Una vez detectadas posibles amenazas, notifican de inmediato a las autoridades sanitarias. “Contamos con referentes de vigilancia en cada servicio de salud y en el área de epidemiología, que elaboran planillas diarias. Durante las recientes inundaciones, cuando el acceso estaba restringido, el Hospital Regional de Fuerte Olimpo siguió recibiendo notificaciones constantes desde las comunidades afectadas”, relató Samaniego.
Estrategias y capacidades fortalecidas
El proyecto aborda los retos mediante dos ejes principales: la Vigilancia Basada en Eventos (VBE) comunitaria, que fortalece la capacidad local para identificar y reportar eventos inusuales, y la integración con Salud Indígena, a través de reuniones de gobernanza y planificación con representantes indígenas y equipos de Atención Primaria de la Salud.
Como resultado, Paraguay ha fortalecido capacidades críticas: formación en vigilancia digital y alerta temprana para personal de salud y la red comunitaria; mejor coordinación interinstitucional bajo el enfoque “Una sola Salud”; e incorporación de herramientas digitales y vigilancia genómica para la detección temprana de patógenos con potencial pandémico.
Laboratorio fortalecido en Fuerte Olimpo
Otro avance clave es el fortalecimiento del laboratorio del Hospital Regional de Fuerte Olimpo, que hoy opera prácticamente las 24 horas. Según el doctor Gualberto González, encargado del servicio, en el marco del proyecto se consolidó una cabecera de laboratorio que funciona casi de manera ininterrumpida, con dos bioquímicos y con insumos provistos por el área de epidemiología.
Gracias a estas mejoras, el laboratorio atiende a pacientes de Fuerte Olimpo, Bahía Negra y otras comunidades alejadas, ofreciendo estudios esenciales para el diagnóstico y el seguimiento de enfermedades infecciosas. Así, el servicio genera información clave para la vigilancia epidemiológica y, al mismo tiempo, garantiza mayor equidad en el acceso a diagnósticos básicos para las comunidades más remotas del Chaco paraguayo.


