Aunque el acuerdo requiere ratificación parlamentaria en los países firmantes para su implementación, el hecho de alcanzar la firma formal representa un logro significativo que proyecta al país en un escenario internacional de relevancia, permitiendo que Paraguay acceda a mercados europeos bajo condiciones más ventajosas y con un respaldo colectivo del Mercosur.
Oportunidades comerciales y estratégicas
Acevedo resaltó que negociar como parte de un bloque regional proporciona a Paraguay mayores ventajas que cualquier acuerdo bilateral. El Mercosur, con su volumen comercial y capacidad de negociación conjunta, abre la puerta a la diversificación de exportaciones y a la inserción en mercados de alta demanda.
En particular, sectores como la agroindustria, alimentos, carnes y manufacturas pueden beneficiarse de cuotas preferenciales, reducciones arancelarias y plazos más flexibles en la aplicación de reglas de origen.
El excanciller subrayó que Paraguay debe aprovechar la condición de país miembro activo y prepararse para desempeñar un papel de liderazgo en la dinamización del bloque, promoviendo una mayor articulación entre los países y fomentando la competitividad regional. La integración, según Acevedo, no solo fortalece la economía local, sino que también contribuye a la soberanía y a la consolidación de la posición del país frente a socios internacionales.
Desafíos internos y la necesidad de preparación
Si bien el acuerdo representa una oportunidad, Acevedo advirtió que la firma es solo el inicio. Para maximizar los beneficios, Paraguay deberá preparar su economía y sus instituciones: fortalecer los sectores exportadores, capacitar a los representantes comerciales y coordinar políticas internas y externas que aseguren que la apertura de mercados se traduzca en crecimiento económico y desarrollo sostenible.
Además, enfatizó que será crucial un rol activo de los embajadores y funcionarios diplomáticos, quienes deberán actuar como facilitadores de la integración y asegurar que los sectores productivos aprovechen plenamente los mecanismos de acceso preferencial. El éxito del acuerdo dependerá en gran medida de la capacidad del país de combinar estrategias de política exterior con decisiones económicas internas coherentes.
La firma en Asunción refleja un reconocimiento internacional del país y del Mercosur. Según Acevedo, Paraguay tiene la posibilidad de convertirse en un “gran gestor” de la reanimación del bloque, aportando liderazgo y dinamismo a un espacio que ha tenido periodos de estancamiento político.
Este rol no solo refuerza la posición estratégica del país frente a socios globales, sino que también proyecta la imagen de Paraguay como un actor capaz de impulsar consensos y articular políticas regionales en beneficio de la integración.
Así también reconoció que la ausencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva durante la ceremonia de firma generó sorpresa, pero aclaró que esto no disminuye la relevancia del acuerdo ni las oportunidades que abre para Paraguay. La atención debe centrarse en aprovechar la apertura de mercados y en consolidar las ventajas derivadas del acuerdo, tanto para el sector público como para la economía privada.
Preparación para la implementación y perspectivas futuras
En otro momento, subrayó que Paraguay enfrenta la oportunidad de consolidar un liderazgo dentro del bloque, no solo como beneficiario del acuerdo, sino como promotor de su implementación y optimización. Para ello, será necesario fortalecer la infraestructura comercial, mejorar la competitividad de los sectores productivos y mantener un seguimiento constante de la aplicación de las disposiciones del acuerdo.
Con este pacto, Paraguay encara un escenario que combina oportunidades, desafíos y logros estratégicos. Aprovechar esta coyuntura requerirá planificación, coordinación y acción concreta para transformar un logro diplomático histórico en resultados tangibles, asegurando que los beneficios del acuerdo impacten de manera directa en la economía y en la posición internacional del país.


