El debate sobre la reforma de la Caja Fiscal ha tensado la relación entre el sector educativo y el Gobierno. En ese sentido Miguel Marecos, presidente del Sindicato Nacional de Directores (SINADI), lanzó una dura advertencia a las autoridades, indicando que si se intenta aprobar la reforma de manera apresurada antes del inicio del ciclo lectivo, el conflicto social será inevitable.
Aunque el gremio reconoce la necesidad de revisar la situación financiera de la Caja Fiscal y “aplaude el coraje” del Ministerio de Economía por abordar el tema. Marecos fue categórico al rechazar la metodología, criticando la falta de transparencia técnica, asegurando que los gremios no han tenido acceso a los cálculos actuariales que justifican las modificaciones propuestas.
“Nosotros venimos a dialogar, a buscar la solución, pero no a apurarnos. Es inaudito jugar con un derecho adquirido, queriendo alzar el aporte del 16% al 19% mientras el Estado sólo aporta el 3%”, señaló Marecos.
El punto más crítico de la reforma planteada es la modificación de la edad de retiro. Actualmente, un docente puede jubilarse con 25 años de servicio (con tasa parcial) o 30 años (tasa completa). La propuesta oficial buscaría elevar la edad mínima a 57 años con una tasa de sustitución del 78%.
“Nosotros con 25 años ya nos jubilamos. Si tenemos que esperar a los 57 años, vamos a ir en bastones a la escuela”.
Marecos argumentó que la labor docente actual conlleva un desgaste físico y mental que hace inviable extender los años de servicio, presentando una cifra alarmante. “De los 70.000 docentes activos, unos 9.000 se encuentran en funciones pasivas, debido al deterioro de su salud mental”
Además, expuso la precariedad del sistema de soporte: de las 9.000 escuelas del país, apenas 150 cuentan con psicólogos u orientadores, recayendo la contención de los alumnos directamente sobre los maestros y directores.
"Se viene la noche"
El gremio solicita que se abra una mesa de trabajo que dure todo el año, integrada por economistas, auditores y especialistas, para encontrar una solución que no cargue el déficit sobre los hombros del docente ni del contribuyente mediante más impuestos.
Sin embargo, la advertencia final fue clara ante la posibilidad de un tratamiento exprés:
“No queremos que se apruebe sobre tablas. Si esto ocurre antes del inicio de clases, se viene la noche para el sector docente. Nosotros somos el sector más unido y no vamos a permitir que se rompan las escuelas así nomás”.
Fuente: 650 AM


