Con dos reconocimientos internacionales ya obtenidos y a la espera del dictamen de una tercera calificadora, el Gobierno destaca el posicionamiento económico del país y proyecta un escenario de mayor inversión, crecimiento sostenido y generación de empleo, respaldado por el denominado plan 2X.
Paraguay atraviesa un momento de fuerte visibilidad en el escenario económico internacional, marcado por la obtención de calificaciones positivas que lo acercan al denominado grado de inversión pleno. Este proceso es presentado por el Ejecutivo como un logro estructural que busca sentar bases de largo plazo para el desarrollo.
El presidente Santiago Peña sostuvo que el país ya obtuvo el reconocimiento de Standard & Poor’s y, previamente, de Moody’s, restando únicamente la evaluación de Fitch para completar el ciclo. En ese sentido, señaló que el avance no debe interpretarse como un cierre de etapa, sino como el inicio de una nueva fase económica.
Según el mandatario, las condiciones macroeconómicas y fiscales permitieron alcanzar estos estándares internacionales, lo que, a su criterio, posiciona a Paraguay como un destino más atractivo y confiable para los capitales extranjeros.
Peña afirmó que la obtención del segundo grado de inversión puede acelerar la llegada de inversiones, especialmente de empresarios que hasta ahora mantenían cautela. Este movimiento, indicó, tendría un impacto directo en la generación de empleo y en la mejora de la calidad de vida de la población.
Desde el Gobierno se sostiene que el reconocimiento de las calificadoras no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para potenciar políticas públicas orientadas al crecimiento sostenido y a la inclusión económica.
En ese contexto, el presidente proyectó que el año 2026 podría presentar resultados incluso superiores a los registrados en 2025, pese a que este último cerraría con indicadores difíciles de superar, como un crecimiento económico superior al 6 %.
Entre los factores destacados se encuentran, además del crecimiento, la mejora en ciertos indicadores sociales y la estabilidad macroeconómica, elementos que el Ejecutivo considera claves para sostener la confianza internacional.
Peña remarcó que el desafío ahora es mantener y profundizar ese ritmo, evitando retrocesos y consolidando reformas que acompañen el crecimiento económico con desarrollo social.
Uno de los ejes centrales de esta estrategia es el denominado plan 2X, una iniciativa que apunta a duplicar el Producto Interno Bruto en un plazo de diez años, mediante políticas coordinadas con el Ministerio de Industria y Comercio.
Para alcanzar ese objetivo, el Gobierno plantea la necesidad de sostener tasas de crecimiento cercanas al 7 % anual, lo que implicaría una aceleración del ritmo económico actual.
El presidente aseguró que el plan ya se encuentra en marcha y que el inicio del próximo periodo estará marcado por un fuerte impulso a las inversiones, la producción y la competitividad.
Paraguay apunta a consolidar el grado de inversión y acelera su apuesta por el crecimiento económico
Con dos reconocimientos internacionales ya obtenidos y a la espera del dictamen de una tercera calificadora, el Gobierno destaca el posicionamiento e…


