Política

“Moral egocéntrica” debilita nuestra democracia, afirman

La falta de interés por el manejo de la cosa pública, la injerencia del crimen organizado y la concentración de poder ponen permanentemente en jaque a nuestro sistema de gobierno.

| Por La Tribuna
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Miguel López Perito, analista político, exjefe de Gabinete del expresidente Fernando Lugo y exsenador por Avanza País, reflexionó sobre la calidad de la democracia en Paraguay, que en febrero de 2026 cumplirá 37 años desde el inicio de una transición que parece prolongarse indefinidamente.

Crisis democrática y percepción ciudadana

López Perito advirtió que la democracia como forma de gobierno atraviesa una crisis evidente. En este contexto, expresó su preocupación por los resultados de la última encuesta de Latinobarómetro, que mide la percepción ciudadana sobre la democracia.

Según el informe, correspondiente al periodo 2020-2023, el porcentaje de la población paraguaya que valora la democracia disminuyó del 44 % al 40 %. El restante 60 % muestra indiferencia hacia este sistema o incluso preferiría un régimen autoritario si este resolviera sus problemas.

“Este es un dato grave y muy sensible, porque nos confronta inevitablemente a la pregunta: ¿existe ciudadanía realmente?”, manifestó.

Corrupción y desconfianza en los representantes

En diálogo con La Tribuna, el exsenador destacó que, según su análisis de las encuestas, la percepción predominante entre la ciudadanía es que el Estado, la ley y los derechos son más una ficción bien estructurada en documentos que una realidad tangible.

“El último escándalo del Senado, que terminó con la expulsión de Norma Aquino por tomar una referencia reciente, revela un secreto que todo el país sabe: que los representantes del pueblo están ahí para robar, que venden sus votos”. “Y que tienen un patrón al cual responden. En la idea de la gente, los ‘políticos’, salvo honrosas excepciones, son ladrones y abusan de su poder”, reflexiona.

López Perito interpreta que el nivel de normalización de la corrupción en el ejercicio político es alarmante y que la población frustrada ya no exige que los legisladores ejerzan su rol representativo, sino que tengan menos privilegios. “Esto también es muy grave, porque devela la degradación del concepto de democracia”, advirtió.

Los desafíos del sistema democrático

La falta de interés por el manejo de la cosa pública, la injerencia del crimen organizado y la concentración de poder ponen permanentemente en jaque a nuestro sistema de gobierno.

En esa línea, recurrió a la teoría del psicólogo y pensador Lawrence Kohlberg, quien en su teoría del “desarrollo moral” define a estos comportamientos como “moral egocéntrica”.

“Para las mayorías sociales no está mal robar o destruir lo que ‘es público’, porque ‘no es de nadie’. Tampoco violar la ley cuando no tiene consecuencias. Lo que está bien es lo que me conviene personalmente, o a mi familia o a mi grupo”, explicó.

Raíces históricas y moral egocéntrica

El trasfondo, según su análisis, se remonta a los primeros años de la identidad como nación de la población paraguaya. Paraguay se constituyó históricamente en Estado nacional, sin revolución burguesa, social, industrial ni liberal, al modo de Europa y EE. UU.

Sostiene que la oligarquía colonial, principalmente encomenderos, fue la “operadora” de la instauración de una “ciudadanía de élite”.

“Por eso, posiblemente, el ‘ciudadano paraguayo’ común piensa que es la ‘autoridad’ quien debe solucionarle los problemas, ya que no existe la vivencia de una comunidad nacional responsable del bien de todos y todas”, dijo.

Desconexión entre pueblo y política

Y luego continuó: “Esto reduce el Estado a la ‘autoridad’. Por tanto, la solución ‘vendrá de arriba’, no de la organización y demanda de la ciudadanía activa”.

De todas formas, dijo, que los factores económicos, sociales y culturales de esta actitud “merecen ser investigados más a fondo”.

Dante Leguizamón, secretario ejecutivo de la Coordinadora de Derechos Humanos (Codehupy), se refirió al mismo tema pero fue más contundente al manifestar que la democracia paraguaya sufre un “retroceso” en la actualidad.

Retroceso democrático y concentración de poder

Leguizamón atribuye esto a la concentración de poder por parte del movimiento oficialista del partido de gobierno, entre otros factores.

“La democracia en Paraguay viene en retroceso, se viene degradando por la cooptación de los poderes del Estado y de los mecanismos de control del poder”. “Del Poder Judicial y designación de jueces por parte de un movimiento del Partido Colorado y el eso claramente atenta contra los valores principales la democracia que tiene que ver con la pluralidad”, sostuvo.

Asimismo, manifestó su profunda preocupación por la creciente persecución de los sectores civiles y los intentos de silenciarlos mediante maniobras legislativas. “Se han impulsado acciones que buscan debilitar la participación de la sociedad civil”, afirmó con firmeza.

Ataques a la sociedad civil

Dante Leguizamón también destacó que se han registrado ataques contra la sociedad civil y afirmó que, para proyectar una imagen positiva, el gobierno debe priorizar esfuerzos para garantizar la participación ciudadana y proteger la libertad de expresión, entre otros derechos fundamentales.

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