La reunión fue calificada como “muy productiva” por el mandatario paraguayo a través de sus redes sociales, sirviendo como escenario estratégico para fortalecer los lazos históricos de amistad y confianza que unen a ambas naciones.
Durante la mesa de trabajo, los jefes de Estado pasaron revista a los temas clave que hacen a la coyuntura geopolítica actual del continente y los desafíos de la agenda en el plano regional e internacional.
El principal punto de acuerdo entre ambos líderes giró en torno a la infraestructura fluvial compartida, concebida como la principal salida logística hacia los mercados de ultramar.
“Conversamos sobre los desafíos de la agenda regional e internacional, destacando el enorme potencial de la Hidrovía Paraguay-Paraná para impulsar el comercio, las inversiones y la competitividad de nuestras economías”, expresó el presidente Santiago Peña tras culminar la audiencia con el gobernante boliviano.
Peña exteriorizó un mensaje de optimismo con respecto al horizonte de las relaciones bilaterales entre Asunción y La Paz, remarcando que ambos gobiernos comparten la certeza de que el progreso y la prosperidad se construyen de manera conjunta mediante el diálogo constante, las políticas de cooperación y una visión compartida de desarrollo integral.
Por otro lado, el jefe de Estado reafirmó el compromiso mutuo de seguir trabajando en una agenda unificada con el fin de asegurar que los acuerdos de integración vigentes se traduzcan de manera efectiva en más oportunidades laborales y en una mejor calidad de vida para los ciudadanos de ambos pueblos.


