Óscar Tuma afirmó en La Tribu 650 AM que la iniciativa de “divorcio exprés” parte de un error de base, ya que busca modificar disposiciones que, según explicó, ya no se encuentran vigentes en el ordenamiento jurídico. A su criterio, esto debilita la coherencia del proyecto desde su origen.
El jurista sostuvo que el sistema actual ya contempla plazos de reflexión en casos de divorcio de común acuerdo, que oscilan entre 30 y 60 días, con intervención judicial orientada a la ratificación de la voluntad de las partes. En ese sentido, consideró que reducir tiempos sin un rediseño integral no aporta mejoras reales.
Tuma planteó además que cualquier reforma en materia de divorcio debería enfocarse en cambios estructurales del régimen familiar y no en ajustes parciales. Entre los puntos citados, mencionó la necesidad de revisar procedimientos vinculados a la disolución conyugal y la división de bienes.
Finalmente, señaló en el programa Todo pasa weekend que las modificaciones deben evitar generar conflictos normativos y sobrecarga institucional, insistiendo en que el debate debería centrarse en la eficacia del sistema más que en la aceleración del trámite.


