Al ser consultado sobre el escenario político de cara a las elecciones de 2028 y la posibilidad de integrar una eventual chapa presidencial junto al actual vicepresidente, Pedro Alliana, el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), Juan Carlos Baruja, evitó adelantar definiciones personales, aunque dejó en claro su disciplina partidaria y compromiso con el proyecto político oficialista.
En ese sentido, sostuvo que está dispuesto a asumir el rol que el equipo considere más conveniente, siempre con el objetivo de contribuir tanto al éxito electoral como a una futura gestión de gobierno. “Me veo al lado del equipo, en el lugar que el equipo crea conveniente y donde yo pueda aportar”, expresó en declaraciones a La Tribu, 650 AM.
Asimismo, remarcó que se considera una persona de equipo y que estará donde pueda generar un mayor aporte al proyecto político. “Ahí voy a estar”, sentenció el ministro, ratificando su lealtad al esquema liderado por el presidente Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana.
<b>Gestión habitacional como bandera política</b>
Como respaldo a su perfil de gestión dentro del Gabinete, el ministro aprovechó para exponer los resultados del MUVH como un logro político tangible del actual período gubernamental. Baruja detalló que la cartera a su cargo ya alcanza un acumulado de 45.000 soluciones habitacionales gestionadas y registra un total de 32.000 viviendas terminadas y entregadas a nivel país.
Aseguró que estas métricas superan de forma holgada lo ejecutado en el quinquenio anterior, posicionando la entrega de viviendas y los programas de financiamiento a largo plazo como uno de los principales estandartes de resultados de la administración colorada.
En otro momento, el ministro respaldó la gestión económica del Poder Ejecutivo al defender la decisión del presidente de la República, Santiago Peña, de otorgar un incremento del 5% al salario mínimo nacional.
Manifestó que este reajuste, que se sitúa por encima del índice de inflación, resulta plenamente válido y correcto para que la clase trabajadora recupere poder adquisitivo, dinamice el consumo interno y se vea directamente beneficiada por el crecimiento del país, que el año pasado lideró la región con una expansión del 6% anual.


