El presidente de la República, Santiago Peña, anunció de manera oficial un incremento del 5% en el salario mínimo, fijando un ajuste que duplica el porcentaje arrojado por la fórmula de cálculo tradicional basada en la inflación acumulada. El anuncio fue realizado ayer miércoles ante la Junta de Gobierno del Partido Colorado, en el marco de la presentación de su tercer informe de gestión.
En ese contexto, el jefe de Estado admitió que si bien la estabilidad macroeconómica le ha otorgado grandes dividendos al Paraguay, los beneficios no impactan a todos los ciudadanos de la misma manera.
Al respecto, reconoció que mientras los sectores de mayores ingresos y los más vulnerables han registrado incrementos reflejados en los números oficiales, una gran mayoría de paraguayos pertenecientes a la clase media no han visto crecer sus ingresos, encontrando serias dificultades para llegar a fin de mes.
El mandatario explicó que la determinación se tomó tras un profundo análisis de las conclusiones remitidas por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasam). “La inflación fue en los últimos 12 meses del 2,4%, unos 60.000 guaraníes; un número que claramente es muy, pero muy bajo para la clase trabajadora. He tomado la decisión de incrementar el salario mínimo por encima del cálculo de la inflación”, subrayó.
Sobre el punto, Peña argumentó que el 5% adoptado es una cifra equilibrada que no pone en riesgo la estabilidad macroeconómica que el país consolidó a lo largo de sucesivos gobiernos colorados.
<b>Diálogo con el sector empresarial</b>
En otro momento, el titular del Ejecutivo reconoció abiertamente que la medida adoptada podría generar malestar dentro del sector privado empresarial, el cual defendía la postura de ceñirse de forma estricta a la tasa de inflación interanual frente al reclamo de un reconocimiento mayor por parte de las centrales obreras. No obstante, se mostró abierto a colaborar y dialogar con los gremios que discrepen con la resolución presidencial.
“Creo profundamente que es una decisión que toma en consideración aspectos más amplios del desarrollo económico y del desarrollo social. Creemos que nuestra política pública tiene que enfocarse en el trabajador. Ningún progreso económico puede estar acompañado de un progreso microeconómico de los sectores vulnerables”, aseveró.
Finalmente, Peña indicó que el abordaje de la realidad económica es complejo y requiere de múltiples herramientas. Afirmó que, si bien el ajuste del salario básico es una medida de acción directa y el alcance del empleo constituye un factor fundamental, el Gobierno se encuentra abocado al desarrollo de otros elementos técnicos complementarios para contener las demandas de la clase trabajadora.


