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La senadora liberal Celeste Amarilla pintó un panorama de profunda transformación y resistencia histórica dentro del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) de cara a la renovación de sus autoridades.
Amarilla aseguró que la principal nucleación de la oposición respira hoy un ambiente de concordia inédito entre sus principales movimientos en pugna; sin embargo, fue tajante al trazar una línea divisoria y excluir por completo de este clima de reconciliación al ala de parlamentarios afines al oficialismo colorado, a quienes tildó de “liberocartistas”.
Para la parlamentaria, el partido se encuentra ante la oportunidad de sanar heridas del pasado y recuperar su rol protagónico, apelando a la memoria combativa de las bases.
Amarilla destacó el proceso de maduración que se vive en las giras del movimiento liderado por el precandidato Alcides Riveros, señalando que la plataforma ha logrado unificar a sectores que históricamente mantuvieron una rivalidad destructiva.
En ese sentido, expresó su sorpresa al ver convivir pacíficamente a corrientes antagónicas: “Accedí a este movimiento cuando vi que lo que querían era la unidad, cuando me encontré con llanistas y efrainistas recalcitrantes ahí adentro. Incluso yo, que era la principal antillanista del partido, fui invitada”, reveló.
Además, remarcó que la campaña entre los principales líderes se desarrolla bajo una paz partidaria que antes no existía. No obstante, aisló de este proceso a la disidencia interna alineada al Gobierno.
“Fuera del equipo de los liberocartistas, los otros sectores están trabajando realmente en paz”, sentenció, lanzando una dura advertencia al sector liderado por el senador Dionisio Amarilla al afirmar que “hasta ahora no nos ha vencido ningún Dionisio”.
Al ser consultada sobre el creciente avance estructural de la Asociación Nacional Republicana (ANR) en los tres poderes del Estado, la senadora apeló a la historia del liberalismo para ratificar que las bases no se someterán a un modelo de partido único.
Rememoró los momentos más oscuros de la dictadura como un espejo del carácter resiliente de su partido.
“Las fuerzas del Partido Colorado aumentan y, por supuesto, las nuestras son más difíciles, pero oposición vamos a ser. No nos vencieron en el año 1977, cuando el partido prefirió dividirse con tal de no caer en el estronismo; bueno, esto puede volver a pasar. Está demostrado que el Partido Liberal, dentro de todo, mantiene su posición”, argumentó con firmeza.
Por otro lado, la legisladora pronosticó una concurrencia a las urnas muy superior a la de los últimos comicios internos debido a la alta expectativa de renovación estructural.
Aseguró que el proyecto de Riveros ganará con holgura porque rompe el vicio del “electoralismo”, al tratarse de un perfil enfocado de forma exclusiva en sanar las finanzas e institucionalidad del PLRA, dejando de lado cualquier ambición de proyectar una candidatura a la Presidencia de la República para el 2028.


