El mandatario vinculó de forma directa la reciente obtención del doble grado de inversión con la necesidad de ofrecer un ecosistema de seguridad jurídica absoluta, libre competencia y reglas previsibles, elementos clave para convertir a Paraguay en el destino más seguro para el capital local y extranjero.
Ante un auditorio compuesto por los principales líderes gremiales de la región, Peña argumentó que el crecimiento económico sustentable ya no depende únicamente de la disciplina macroeconómica, sino de la robustez de las herramientas de mercado que protegen tanto a las empresas como a los usuarios.
La estrategia de blindaje financiero del Poder Ejecutivo se asienta sobre tres reformas normativas e institucionales convergentes que buscan erradicar las distorsiones del mercado:
- Garantía contractual: Promulgada el 23 de diciembre de 2025, la nueva Ley de Arbitraje sitúa a Paraguay a la vanguardia global en resolución de disputas comerciales. Desarrollada de manera coordinada entre los tres poderes del Estado y el sector privado, la ley otorga la certidumbre de que los contratos de largo plazo se cumplirán de forma estricta, ofreciendo un marco previsible fuera de la burocracia judicial tradicional.
- Reglas equitativas: Peña enfatizó que el Gobierno ha dotado de mayor musculatura técnica a la Comisión Nacional de la Competencia para desmantelar “barreras artificiales” impuestas por firmas dominantes. Remarcó que la Conacom ya ha aplicado sanciones efectivas a actores económicos de gran peso en sectores sensibles, garantizando que una empresa mediana pueda expandirse por puro mérito propio.
- Modernización del consumo: El Ejecutivo se encuentra acompañando activamente la socialización del proyecto del nuevo Código de Defensa del Consumidor. Esta reforma busca adecuar la normativa nacional a la explosión del comercio digital y las nuevas dinámicas transaccionales, bajo la premisa de que un mercado donde el cliente confía es un mercado donde se consume y se formaliza más.
“Creemos en un mercado libre y justo. Las normas del comercio deben ser equitativas, sin importar el nombre ni el tamaño de quienes participan. En el Paraguay que queremos, gana el que mejor sirve a su cliente; para eso, el mérito, la innovación y el trabajo son el único camino”, sentenció el jefe de Estado.
En otro momento, respaldó sus reformas con el peso real que tiene el sector en el tejido financiero de la República. Detalló que el comercio y los servicios representan actualmente más del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y concentran más del 60% del empleo formal.
Aseguró que detrás de estas variables macroeconómicas se encuentran las historias humanas de familias que emprenden y que necesitan que las reglas de juego no se alteren por arbitrios políticos o sesgos ideológicos, un mal que, según reconoció el mandatario, todavía ralentiza la integración plena dentro del bloque regional del Mercosur.
Por su parte, el titular de la CNCSP, Ricardo dos Santos, se refirió a la gestión operativa y política del Mercosur.
El líder gremial señaló que “soportamos un libre comercio incompleto debido al rebrote constante de barreras burocráticas, no arancelarias y restricciones para arancelarias ocultas. Es inadmisible que tras décadas de integración sigamos enfrentando licencias de importación despreciables, regulaciones fitosanitarias utilizadas de forma arbitraria como mecanismos de protección interna entre los propios socios”.


