El presidente de la Comisión Nacional de Apátridas y Refugiados (Conare), Carlos Vera, enfatizó que Paraguay mantiene su facultad soberana de admitir o rechazar a los ciudadanos propuestos por el Gobierno estadounidense. La revisión de los perfiles será exhaustiva para asegurar que solo quienes cumplan con los criterios establecidos ingresen al territorio nacional.
Aclaró que el proceso cuenta con el respaldo financiero y logístico de organismos internacionales. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) será la encargada de brindar la asistencia humanitaria inmediata, que incluye: alojamiento y alimentación, atención médica de emergencia y costo de pasajes aéreos para el destino final o retorno.
De esta manera, el Estado paraguayo no incurrirá en gastos operativos, limitándose a la gestión migratoria y de seguridad, según lo informado ayer martes por autoridades de ambos países durante una conferencia de prensa celebrada en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El objetivo del procedimiento es doble: tras la llegada y revisión en Paraguay, se procederá a la deportación a sus países de origen o, según la evaluación técnica, a su instalación o tránsito hacia un destino final.
Por su parte, Robert Alter, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, destacó la solidez de la alianza con Paraguay, agradeciendo no solo al Poder Ejecutivo, sino también a las instituciones públicas y a la sociedad civil que colaboran en esta iniciativa de seguridad y orden migratorio regional.
“Paraguay actúa con responsabilidad y transparencia, reafirmando su rol como país solidario y respetuoso de sus compromisos internacionales”, concluyeron las autoridades nacionales.
Bajo estrictos filtros de seguridad
El mecanismo de selección funcionará de la siguiente manera:
- Manifiesto previo: Estados Unidos enviará los datos de las personas propuestas antes de cada traslado.
- Plazo de revisión: Paraguay dispondrá de 72 horas para analizar la información y emitir un pronunciamiento de aceptación o rechazo.
- Cupo mensual: Se contempla la llegada de un máximo de 25 personas por mes.
A su vez, el Director Nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter, subrayó que Paraguay mantiene intacta su soberanía de decisión, realizando chequeos de seguridad exhaustivos a los perfiles recibidos. Para garantizar el orden público, los datos de cada migrante son cotejados con las bases de datos de Interpol para descartar cualquier tipo de alerta internacional o antecedentes penales antes de su arribo.
La operatividad del proceso cuenta con el respaldo de agencias migratorias regionales, las cuales colaborarán activamente en el intercambio de información y en el retorno inmediato de sus compatriotas a sus países de origen. Esta cooperación internacional busca agilizar los trámites de seguridad y asegurar que la trazabilidad de los traslados sea transparente y eficiente.
Finalmente, Kronawetter aclaró que el procedimiento se ajusta estrictamente a la Ley Nacional de Migraciones (Art. 40, inciso 5), que regula la estadía transitoria en casos especiales. El objetivo principal del acuerdo con Estados Unidos es facilitar el retorno de estas personas a su país de origen, priorizando en todo momento la seguridad de la población paraguaya.


