Gladys Lucía Mendoza asumió ayer miércoles como senadora durante la sesión ordinaria de la Cámara Alta. Mendoza juró por segunda vez para ocupar la banca del destituido Javier Vera, quien fue cesado en sus funciones legislativas de forma permanente luego de perder su investidura por una acusación de “uso indebido de influencias”.
La primera vez que Mendoza había suplido a Vera fue el año pasado, luego de que “Chaqueñito” haya sido suspendido por dos meses sin goce de dieta tras verse involucrado en un esquema de tráfico de influencias en donde su correligionaria y colega, Norma Aquino, sí fue destituida.
Sus prioridades
La ahora senadora indicó ante los medios de prensa que su gestión se desarrollará con los enfoques en los pueblos originarios y los pequeños y medianos empresarios.
“Ustedes ya saben cuál es nuestra esencia. Este es un momento también en que yo estoy me integrando de vuelta”. “Quiero enfocarme en dos cosas: los pueblos originarios y los microempresarios”, expresó.
Al ser consultada sobre si existen posibilidades de generar simpatía con la bancada oficialista, así como lo había hecho el ahora exsenador Vera, dijo: “Voy a ser una verdadera opositora. Vamos a demostrar junto con mis compañeros senadores la verdadera esencia del partido Cruzada Nacional. Cero posibilidades (de ser oficialista)”.
Aclaró que este será un nuevo punto de partida para el partido al que pertenece. “Cinco bancas nos corresponden. Tres tenemos ahora; faltan dos”, concluyó.


