La detención de un objetivo prioritario para la justicia brasileña marca un hito en la colaboración regional contra el crimen organizado trasnacional. En una entrevista central para el programa Espresso Informativo de La Tribu 650 AM, el titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) brindó detalles sobre la captura de Alessandro Meneghel.
Este ciudadano brasileño, condenado en dos mil doce a veintinueve años de prisión por el asesinato de un agente de la Policía Federal en su país, se encontraba prófugo con una difusión roja de Interpol. Mediante un despliegue de inteligencia en el departamento de Canindeyú, específicamente en la zona de Salto del Guairá, las fuerzas paraguayas lograron ubicar al delincuente para su posterior expulsión a través de la Dirección Nacional de Migraciones, entregándolo formalmente a las autoridades del vecino país.
<b>Alcance de la cooperación y límites del acuerdo SOFA</b>
Respecto a la ratificación del acuerdo de seguridad conocido como SOFA con el gobierno de Estados Unidos, el ministro fue categórico al desmentir la posibilidad de que agentes extranjeros realicen operativos tácticos en territorio paraguayo. La alianza representa una consolidación y ampliación de los lazos ya existentes con agencias como la DEA, pero enfocada estrictamente en el intercambio de inteligencia estratégica y tecnología de punta.
El titular de la cartera antidrogas enfatizó que la fase operativa de cualquier intervención sigue siendo responsabilidad exclusiva de las fuerzas de seguridad de Paraguay, por lo que no se contempla el uso de armas o personal operativo estadounidense patrullando las calles o montes del país. La ventaja principal para la nación reside en acceder a herramientas tecnológicas de monitoreo que actualmente resultan inalcanzables con el presupuesto local.
El análisis de la cooperación internacional también abordó la reciente designación del PCC y el Comando Vermelho como grupos terroristas por parte de Washington. Ante la consulta sobre si esta calificación podría derivar en una intervención directa similar a los casos de Venezuela o Ecuador, el secretario de Estado marcó una clara diferencia geopolítica y operativa.
Paraguay se posiciona como un país de tránsito y no como un productor masivo de cocaína como Colombia, por lo cual la afectación a la seguridad interna de los Estados Unidos se mide bajo otros parámetros. En este sentido, la ayuda norteamericana se orienta a desarticular las capacidades logísticas de las facciones criminales mediante información sensible, permitiendo que el Estado paraguayo sea quien ejecute las capturas y desmantelamientos de estructuras financieras.
<b>Diferencias estratégicas frente a las crisis regionales</b>
La situación de seguridad interna en Paraguay dista significativamente de la crisis de violencia que atraviesan naciones como Ecuador, donde la presencia de facciones internacionales ha obligado a operaciones conjuntas de mayor envergadura.
El ministro explicó que la actuación del gobierno americano siempre es proporcional al nivel de amenaza que el crimen organizado representa para sus propios intereses.
En el caso paraguayo, la prioridad es fortalecer el control sobre las rutas terrestres y aéreas que conectan a los países productores con los mercados de Brasil y Europa. Consecuentemente, el apoyo estratégico se centra en evitar que el país se convierta en un refugio clandestino para delincuentes internacionales, reafirmando el compromiso de no cobijar a prófugos de alta peligrosidad bajo ninguna circunstancia.
Finalmente, el titular de la SENAD evitó emitir juicios sobre áreas que no competen a su función específica, como los operativos de seguridad interna relacionados con el EPP o causas policiales derivadas de investigaciones de narcóticos de la Policía Nacional.
Su gestión se concentra en la lucha frontal contra las estructuras del narcotráfico mediante el fortalecimiento de la inteligencia y el aprovechamiento de los convenios internacionales.
La captura de Meneghel se presenta como un mensaje claro de que Paraguay ha dejado de ser una zona de confort para el crimen organizado, priorizando el cumplimiento de las misiones asignadas y la seriedad en el manejo de información sensible compartida por países aliados en la búsqueda de la paz regional.


