Según los registros informáticos de Migraciones, José Luis L. R., un hombre de 47 años, ingresó al país el pasado 1 de junio a bordo de un camión cisterna. El convoy de otros 13 vehículos, pasó por un cateo por parte de la Policía Nacional, ninguno de los demás tenía elementos que los compliquen, sólo el suyo.
Cuando los agentes policiales realizaban controles rutinarios, solicitaron se abra el compartimiento que debería ir las herramientas, encontrando nueve paquetes en forma de ladrillos en cuya prueba de campo arrojó positivo a cocaína.
El fiscal Andrés Arriola tomó el caso y confirmó que la carga tenía como destino final Brasil.
El boliviano se expone a una imputación por tráfico de drogas cuya expectativa es de seis a quince años de cárcel o una expulsión a su país de origen.


