Hoy ya son pocos los ciudadanos que así se refieren a ella y lo que es más edificante —al menos en el deporte—, se ha creado conciencia que no cabe tal apelativo y se debe erradicar el erróneo concepto de que el Paraguay termina en esa vía y todo se centra en Asunción.
Al contrario, podríamos decir que ahí empieza, porque a partir de ahí existe todo un amplio universo de reales valores que el interior aporta al país.
Acaban de completarse los Primeros Juegos Deportivos Nacionales y la activísima participación ,en gran mayoría, de deportistas de 16 departamentos, muestra con claridad el poderío que en la actualidad el deporte de tierra adentro posee.
Y no son meras palabras las que lo demuestran sino hechos concretos como los mayores logros que han alcanzado en esta justa polideportiva que orilló una treintena de modalidades, atletas de lejanas regiones.
La representación más laureada y que ocupó el primer lugar del podio general, fue la del departamento Central. Capital quedó relegada a un segundo plano y tercero subió al podio el team del Alto Paraná.
Lo que acaba de registrarse en estos juegos polideportivos pioneros esta última semana, no es el único ejemplo de la superación que se aprecia más allá del área metropolitana en el deporte. Gratamente en el fútbol profesional, dos exponentes del fútbol corazón, del deporte de tierra adentro, llegaron a la final de la Copa Paraguay y protagonizarán una final inédita e impensada cuando hablar de la integración del fútbol era una quimera.
Hoy es una realidad y van a definir el título, el 2 de Mayo de Pedro Juan Caballero y el General Caballero de Juan León Mallorquín. La APF buscó esta nacionalización desde hace tiempo especialmente al impulso de un gran propulsor de la integración del fútbol como el escribano Óscar Harrison.
Otras disciplinas, como el fútbol de salón, que abrió de par en par sus puertas a los equipos de tierra adentro, han visto el valioso aporte que este sector tan postergado le ha sabido brindar.
Días atrás, otra disciplina que apostó fuerte más allá del reducido radio de la metrópoli, las bochas, reeditaron títulos a nivel mundial con exitosos cultores paranaenses.
Y el básquetbol, que está empezando nuevamente a recuperar sitiales de preponderancia en la escena internacional que había perdido, no es por casualidad que alcanza este grato posicionamiento en coincidencia con ligas nacionales, con equipos de Itapúa y Amambay que dan pelea a los más pintados capitalinos.
En el segundo nivel competitivo (copa Comuneros), Amambay se quedó esta semana con el título. Y Colonias Gold es serio candidato a la corona máxima de clubes que se halla en sus tramos finales.
Ojalá que en otros ámbitos también lo que el deporte ha reconocido, impulsado y supo beneficiarse al captar tan valioso potencial, se aproveche, archivando para siempre el obsoleto concepto de que el Paraguay es solamente Asunción.


