Economía

Forward gana lugar como cobertura en el mercado financiero paraguayo

El mercado forward de divisas pasó de mover USD 277 millones en 2011 a USD 2.576 millones en 2025, según el BCP. Aunque su uso crece, aún representa apenas 3,6% del mercado cambiario.

| Por La Tribuna
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El mercado forward permite a empresas e inversionistas fijar de antemano el tipo de cambio para operaciones futuras.

El mercado forward de divisas comienza a ganar mayor protagonismo en Paraguay como una herramienta financiera para que empresas, importadores, exportadores e inversionistas puedan protegerse frente a los movimientos del tipo de cambio. Un recuadro incluido en el Informe de Política Monetaria de marzo de 2026 del Banco Central del Paraguay (BCP) señala que estos instrumentos serán cada vez más relevantes en un escenario de mayor integración del país a los mercados internacionales.

El análisis parte de un contexto favorable para Paraguay: la obtención del doble grado de inversión. Primero fue Moody’s Investors Service, en julio de 2024, y luego Standard & Poor’s Global Ratings, en noviembre de 2025. Para el BCP, estas calificaciones representan un reconocimiento a la solidez del marco macroeconómico, la credibilidad de la política monetaria y la disciplina fiscal sostenida en los últimos años.

Sin embargo, el mismo proceso que abre mejores condiciones de acceso a capitales internacionales también puede traer nuevos desafíos. Una economía más conectada financieramente al mundo queda más expuesta a los ciclos globales, a la entrada y salida de capitales y a movimientos más rápidos en el mercado de divisas. En ese escenario, contar con instrumentos de cobertura cambiaria se vuelve clave para reducir la incertidumbre.

Un contrato forward de divisas es un acuerdo entre dos partes para intercambiar una moneda por otra en una fecha futura, a un tipo de cambio previamente pactado. A diferencia de una operación al contado, donde la compraventa se realiza de manera inmediata, el forward permite fijar hoy el precio de una operación que se concretará más adelante. En términos simples, funciona como una especie de seguro frente a la volatilidad del dólar.

Para los exportadores, el riesgo aparece cuando deben cobrar en dólares en una fecha futura y el guaraní se aprecia, reduciendo el valor de esos ingresos en moneda local. Para los importadores ocurre lo contrario: si tienen que pagar compromisos en dólares y el guaraní se deprecia, sus costos aumentan. En ambos casos, el forward permite anticipar el tipo de cambio y dar mayor previsibilidad a la planificación financiera.

El BCP ejemplifica este mecanismo con una empresa exportadora de soja que acuerda una venta por USD 2 millones, con cobro en 90 días. Si al momento de la operación el tipo de cambio se ubica en G. 7.600 por dólar y luego cae a G. 7.400, la firma perdería cerca de G. 400 millones en ingresos esperados. Pero si contrata un forward a G. 7.620, asegura ingresos por G. 15.240 millones, sin depender de la evolución posterior del mercado.

La utilidad también se observa del lado importador. Una empresa que debe pagar USD 500.000 en 60 días queda expuesta a un encarecimiento de su obligación si el dólar sube. Con un contrato forward, puede fijar el costo en guaraníes y evitar que un salto cambiario afecte su flujo de caja, sus márgenes o sus precios de venta en el mercado interno.

Los datos muestran que este mercado viene creciendo con fuerza en Paraguay. El volumen total anual negociado pasó de USD 277 millones en 2011 a USD 2.576 millones en 2025, lo que representa un aumento de más de nueve veces en una década y media. Aun así, su participación dentro del mercado cambiario total fue de apenas 3,6% en 2025, lo que evidencia que todavía existe un amplio margen de profundización.

Medido en relación con el Producto Interno Bruto, el volumen de operaciones forward pasó de niveles inferiores al 0,8% en 2011 a 5,2% en 2025. En comparación con el comercio exterior, entendido como la suma de exportaciones e importaciones, el indicador subió de 1,1% a 7,4% en el mismo período. Pese al avance, Paraguay aún se encuentra lejos de mercados regionales más desarrollados, como Chile, donde esta relación supera el 90%, según el documento del BCP.

En cuanto al perfil de los usuarios, el mercado local está concentrado principalmente en importadores, que representaron el 51% de las operaciones en 2025, y exportadores, con 36%. Esta composición confirma que el forward se usa sobre todo como herramienta vinculada al comercio exterior. Además, las personas jurídicas concentraron cerca del 75,8% del volumen total negociado, lo que muestra un uso más extendido entre empresas.

El informe también identifica una asimetría persistente: las ventas del sistema financiero, asociadas principalmente a la cobertura de importadores, superan de manera sistemática a las compras del sistema financiero, relacionadas con la cobertura de exportadores. Para el BCP, esto sugiere que existe espacio para una mayor participación del sector exportador, lo que ayudaría a profundizar la liquidez del mercado.

En paralelo, la autoridad monetaria implementó en 2025 una serie de cambios regulatorios para fortalecer el funcionamiento del mercado forward. Entre ellos, eliminó el plazo máximo de 36 meses para estos contratos, permitiendo que las partes acuerden libremente la duración según sus necesidades. Esta medida busca facilitar un mejor calce entre las obligaciones de las empresas o inversionistas y sus mecanismos de cobertura.

También se ampliaron los límites para operaciones con no residentes y se habilitó a las entidades financieras a ofrecer cobertura cambiaria a inversionistas extranjeros tenedores de bonos del Tesoro Público en guaraníes emitidos en mercados internacionales. Con esto, el BCP apunta a reducir barreras operativas y fortalecer el atractivo de los instrumentos soberanos en moneda local.

La conclusión del informe es que el mercado forward de divisas será una pieza cada vez más importante dentro de la infraestructura financiera paraguaya. En un país con mayor exposición a capitales internacionales, estos contratos permiten transformar una exposición abierta al tipo de cambio en un flujo financiero previsible, favoreciendo la estabilidad de márgenes, la planificación empresarial y la toma de decisiones de inversión.

Para Paraguay, el desafío será ampliar el uso de esta herramienta más allá de los agentes más sofisticados y lograr que más empresas vinculadas al comercio exterior incorporen la gestión del riesgo cambiario como parte de su estrategia. En una economía más integrada al mundo, cubrirse frente a la volatilidad del dólar ya no aparece solo como una práctica financiera avanzada, sino como un factor de competitividad.

A TENER EN CUENTA:

1 - Mayor relevancia del mercado forward ante la integración global de Paraguay: Tras alcanzar el doble grado de inversión, la economía paraguaya está más conectada al mundo, pero también más expuesta a la volatilidad cambiaria. Los contratos forward se han vuelto esenciales porque funcionan como un “seguro” que permite a importadores y exportadores fijar hoy el tipo de cambio para operaciones futuras, mitigando el riesgo de fluctuaciones.

2 - Fuerte crecimiento histórico, pero con gran potencial de expansión: El volumen de estos contratos creció más de nueve veces entre 2011 y 2025 (alcanzando los USD 2.576 millones). Sin embargo, apenas representan el 3,6% del mercado cambiario total y están concentrados principalmente en importadores (51%). Esto evidencia que todavía hay un enorme margen para profundizar su uso, especialmente atrayendo a más exportadores.

3 - Nuevos impulsos regulatorios del BCP para dinamizar el sector: Para facilitar el uso de esta herramienta, el Banco Central del Paraguay implementó reformas clave en 2025, como la eliminación del plazo máximo de 36 meses para los contratos y la apertura a inversionistas extranjeros. El objetivo central es que la cobertura frente al dólar deje de ser una práctica exclusiva de empresas sofisticadas y se convierta en un factor de competitividad generalizado.

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